¿Sabías que la UNESCO tiene una lista para agrupar cuáles son las ciudades literarias del mundo?


A muchos de nosotros nos encanta viajar, ya sea cogiendo el coche, trenes o aviones, o bien sea a través de los libros. Pues bien, la UNESCO parece que leyó la mente de aquellos amantes de los libros a los que les encanta viajar, porque se ha dedicado a agrupar en una lista cuáles son las ciudades literarias del mundo.

La Organización Internacional de la UNESCO se caracteriza por proteger y promocionar la educación, la ciencia y la cultura. Generalmente se reconoce la labor de la UNESCO por las declaraciones y reconocimientos que hace de ciertos elementos, monumentos o incluso ciudades que se consideran patrimonio de la humanidad. Pero su labor va más allá, por ejemplo, protegiendo la literatura y reconociendo su valor e importancia.

Para reconocer el valor de la literatura, la UNESCO ha creado una lista de las ciudades literarias del mundo, la UNESCO necesita que una ciudad cumpla una serie de características para poder declararla “ciudad literaria”. Entre los requisitos destacan que exista una gran variedad de iniciativas y empresas editoriales afincadas en la ciudad, disponer de programas de estudio literarios, organizar festivales literarios o tener bibliotecas, librerías y espacios culturales que fomenten las letras. Por lo que vemos, no es solo cosa de la historia de la ciudad, ni tan si quiera de su ayuntamiento que una ciudad se pueda determinar como ciudad literaria por la UNESCO, depende del ambiente y de su propia gente.

En la lista de ciudades literarias de la UNESCO encontramos a Praga (en la República Checa), Reikjavik (en Islandia), Norwich (en Noruega), Edimburgo (en Escocia), Melbourne (en Australia), Dublín (en Irlanda), Cracovia (en Polonia), Heidelberg (en Alemania), Dudenin (en Nueva Zelanda), Iowa (en Estados Unidos), y por supuesto la ciudad española de Granada. Granada fue una de las últimas incorporaciones a la lista el pasado 2014 y no es de extrañar que la ciudad andaluza se encuentre dentro de la lista, porque tan solo con su fortaleza árabe, la Alhambra, ha conseguido conquistar a miles de artistas, entre ellos muchos escritores.

Hechos reales que en los que los cuentos tradicionales se pudieron inspirar


Como sabemos muchos de los cuentos clásicos que han llegado hasta nosotros se inspiraron en la tradición popular y sus escritores se aprovecharon del conocido boca a boca para plasmar en papel lo que se solía contar en los pueblos. Lo cierto es que las historias de algunos cuentos clásicos casan con ciertos hechos si se contextualizan en la parte de la historia en la que se dieron. Lo único que tuvieron que hacer los autores de estos cuentos fue darle un toque de magia.

Un ejemplo es el cuento clásico de Hansel y Gretel, si pensamos en la hambruna que muchos campesinos sufrían, podemos entender que algunos padres debido a su pésima situación y a la pobreza extrema en la que vivían en el tiempo en el que se contextualiza el cuento, podemos ver que algunos de estos padres se veían obligados a abandonar a sus hijos a su suerte. De ahí quizás que Hansel y Gretel acabasen en la realidad simplemente perdidos en el bosque.

En el caso del cuento de Rapunzel, se hablaba en la época en la que los Hermanos Grimm escribieron este cuento de una joven que era encerrada en una torre cada vez que su padre mercader se marchaba a otras tierras a trabajar. El no quería que esta se casase, por lo que le impedía que tuviese contacto con cualquier hombre y la mantenía escondida todo el tiempo  que él no estaba cerca. ¿Qué hacía dentro de la torre esta joven muchacha? Quizás los Hermanos Grimm le dieron el toque mágico que le faltaba a esta historia y la convirtieron en todo un clásico gracias a la melena de esta joven.

Por su parte, la historia de El flautista de Hamelin es algo más truculenta de lo que se puede imaginar del cuento. Lo cierto es que en aquella época un viajero flautista llegó a la ciudad de Hamelin e infectó de peste a muchas personas, la mayor parte niños. De ahí que se le relacionase con las ratas y de alguna manera se hiciese una metáfora de cómo se había llevado a los niños del pueblo.

¿Te sientes identificado? Entonces eres un amante de la lectura


Los amantes de la lectura, como tales, tenemos una serie de problemas comunes. Es decir, hay una serie de patrones que se repiten en todos nosotros. Estos problemas, o digamos manías, nos hacen especiales pero a la vez nos unen entre nosotros porque solo entre los amantes de la lectura nos podemos entender. Hoy desde Nobel os vamos a contar cuáles nos resultan más curiosos ¿te sentirás identificado como buen amante de los libros que eres?

Algo por lo que siempre se nos puede identificar es por tener en todo momento un libro con nosotros, puedes preguntarnos por la calle, que seguro llevaremos en el bolso o en la mochila nuestro libro para poder aprovechar cualquier rato libre y leer aunque sea un par de páginas. Unido a esto, no podemos parar de leer, es como una adicción, nos sentimos atraídos y llamados por los libros de una manera extraña, la cual nos lleva a no despegar la vista del libro haciéndonos incluso llegar tarde a los sitios. Si eres un amante de los libros y vives en una gran ciudad, seguro que en más de una ocasión te has pasado de parada por estar leyendo sin descanso.

Cuando un libro nos entusiasma tiene la capacidad de hacernos perder el sueño. No en el sentido estricto de la expresión, tal como perder el sueño por no poder leer, sino que al leer nos acostamos más tarde por no saber dónde parar. Seguro que has experimentado esa sensación en la cual te dices a ti mismo que pararás cuando empiece el siguiente capítulo, pero lo que haces en realidad es comenzar con las primeras líneas solo para ver cómo seguirá y al final no saber dónde parar porque te has leído prácticamente ya medio capítulo.

Otra de las situaciones clásicas entre los amantes de los libros es que nos solemos quedar sin espacio en las estanterías, ya no sabemos qué hacer con nuestros libros y acaban acomodados en cualquier rincón. En esos momentos siempre acabamos pensando que lo de “el saber no ocupa lugar” siempre fue una gran mentira.

¿Sabías por qué se creó el libro de bolsillo?


Los libros de bolsillo siempre están presentes en las librerías pero también en nuestras estanterías, son las ediciones de los libros pero reducidas y comúnmente con tapas blandas para ser fáciles de transportar. Están muy presentes en nuestro día a día, pero no siempre ha sido así, sino que la aparición de libro de bolsillo se vio influenciada por diferentes acontecimientos.

Para ver cuándo surge el libro de bolsillo como lo conocemos hoy, hemos de remontarnos a los años treinta. En aquella época ya existían los libros de bolsillo, pero casi todos los títulos que utilizaban este formato eran novelas de tres al cuarto sin atractivo ninguno, es decir, las novelas de los grandes autores de ese tiempo y los grandes títulos solo se comercializaban en la edición de tapas duras.

Un bueno día, Allen Lane, director de una editorial británica se planteó la idea de comprar varios títulos de los grandes de la literatura y poder imprimirlos en edición de bolsillo. Toda esta idea surgió en el lugar más inesperado, en una estación de tren y justo antes de tener que coger un tren y querer llevarse algo que leer con él, un libro de tapa dura no podía ser el elegido. Un modelo de negocio que hoy nos parece lógico, pero que en aquel tiempo fue realmente revolucionario.

El éxito de estos libros de bolsillo era de esperar, grandes títulos a un precio menor y con la versatilidad de no ser un libro pesado ni aparatoso. En España no llegaría la tendencia de los libros de bolsillo hasta 1939 con la editorial Calpe Espasa, la cual no solo plasmaba la idea de las tapas blandas sino también el diseño sencillo de la portada.

Una curiosidad que gira en torno al nacimiento y aparición del libro de bolsillo es que algunos de los grandes consumidores de libros de bolsillo eran los soldados, ellos eran partidarios de poder transportar los libros que estaban leyendo de forma sencilla y además eran los más populares en las librerías militares del cuartel.

Leer es de triunfadores


La lectura forma parte de nuestra huella dactilar, forma parte de lo que somos, leer nos hace diferentes por lo que leemos y por cómo leemos. La lectura forma parte de la identidad de los triunfadores, así lo reconocen muchos de ellos, pero también lo demuestran ciertos estudios.

Los libros son parte de nuestra mochila personal, nos hacen ver la vida de otra manera, porque de alguna manera nos aportan experiencias indirectas, somos capaces de ver el mundo con otros ojos. Los triunfadores en ese sentido han visto que sus capacidades y sus oportunidades han podido ser potenciadas gracias a los libros. Las voces de grandes triunfadores se alzan para afirmarnos que leer es de triunfadores, quizás no ha sido lo que les ha hecho llegar a triunfar, pero sí que les ha dado un pequeño empujón a seguir adelante.

¿Conoces algunos de los libros favoritos de Steve Jobs? El dilema de los innovadores, era uno de sus libros de cabecera, parece lógico desde el momento en el que sabes quién era Steve Jobs. Pero fuera del ámbito tecnológico, uno de sus libros favoritos era Moby Dick.

Otro de los grandes triunfadores de nuestro tiempo es Bill Gates, nos sorprende que un libro como El Guardián del Centeno se encuentre entre sus destacados de la literatura. Además nos encontramos con un nombre femenino entre los grandes triunfadores, y es Marissa Mayer, directora ejecutiva de Yahoo, la cual señala como uno de sus libros favoritos La psicología de las cosas cotidianas.

¿Y cuál es el género que el creador de Facebook, Mark Zuckerberg, recomienda a todo el mundo? El género de ciencia ficicón, podríamos pensar que de ahí viene que una de sus nuevas ideas gire en torno al desarrollo de la inteligencia artificial.

Como vemos, no siempre los triunfadores leen libros de cómo tener buenas ideas, o libros simplemente de autoayuda para “gestionar” su triunfo. Parece claro que la lectura nos abre la mente, nos da ideas y nos estimula a crear nuevas realidades, pero y tú ¿eres un triunfador en tu pequeña parcela de la vida?

¿Y tú de quién eres? ¿de dejar los libros o de terminarlos siempre?


Hace unos meses os hablábamos de las diferencias entre aquellos que apoyan las películas antes que los libros o viceversa. Pero alrededor del mundo de la literatura se pueden hacer aún más categorías. Hoy, como amantes de la lectura, os venimos a hablar de una categoría que pude resultar crucial a la hora de determinar qué tipo de lector eres. Cuando un libro no te resulta tan atractivo como esperabas, ¿lo dejas o lo terminas aunque cueste “sudor y lágrimas”?

Los motivos por los que se puede dejar un libro a la mitad son infinitos, y aunque cueste reconocerlo, casi todos tenemos una mancha en nuestro expediente. Hay algunos que no la tiene, ciertamente serán los menos, pero cuando un libro nos aburre, no nos gusta de lo que trata, no estamos de acuerdo con lo que nos cuenta, o simplemente lo leemos solo muy de vez en cuando, hace que lo dejemos sin terminar.

Ahora bien, ser de un tipo de lector u otro depende no del libro, sino de nosotros. Nuestra personalidad es la que nos hará ser más perseverantes o menos. Convencer a alguien que ha dejado un libro es tan complicado como convencer a alguien que quiere terminarlo que lo deje aunque no le guste.

La perseverancia es una razón para ser un tipo de lector u otro, pero también lo es la impaciencia. Porque aquellos que necesitan el contacto más directo, la saciedad más inmediata, son aquellos que se cansan y dejan los libros a la mitad, sin embargo los más tranquilos y pacientes suelen ser aquellos que no buscan leer por leer y escogen bien lo que quieren leer, porque quieren en todo momento acabarse ese libro y poder sacar provecho de él.

Ahora bien, después de ver algunos de los rasgos de la personalidad de los lectoers, os lanzamos una pregunta, si leer lo hacemos por hobby o por placer, ¿por qué vamos a tener que torturarnos con un libro que no nos gusta? No podemos juzgar a aquellos que dejan los libros a la mitad porque no les gusta, están en su derecho y lo hacen de hecho por una razón lógica.

¿Qué es lo peor que te puede ocurrir si prestas un libro?


Los amantes de la lectura, somos también amantes de compartir lo que más nos gusta hacer, leer. Es por esto por lo que no es de extrañar que en ocasiones nos dejemos llevar por el entusiasmo y compartamos nuestros libros, sí que los prestemos. Muchos de nosotros podemos decir que hemos tenido “malas experiencias” al prestar un libro (no siempre), pero ¿qué es lo peor que te puede pasar?

Cuando hablamos de las “malas experiencias” nos referimos a los pequeños disgustos que nos podemos llevar si a quien le prestamos el libro no tiene la suficiente consideración con lo que le prestamos. Ahora bien, lo que peor te puede pasar podemos considerarlo como todo aquello que no deberíamos hacer con un libro ajeno, al fin y al cabo sería la misma relación pero a la inversa.

Una regla de oro es no maltratar el libro, cuando hablamos de maltratar nos referimos a tratarlo de cualquier manera, los libros son para leer, por lo que una vez nosotros hayamos acabado con él debes seguir siendo legible. Una de las maneras en la que se suele maltratar más comúnmente a los libros es guardarlos de cualquier forma en mochilas o bolsos ¿qué conseguimos con eso? Que las páginas se puedan doblar, que la portada quede estropeada, o que las esquinas se desgasten.

Cuando prestamos un libro, estamos prestando algo personal, por lo que odiamos que nos lo devuelvan subrayado o anotado. Y más aún si se trata de los dibujos de los niños pequeños en ellos, sin duda esto puede sacar de sus casillas a cualquiera. En definitiva es otra manera de maltratar el libro, porque no se puede saber a ciencia cierta qué es lo que el propietario querría hacer con él.

Cualquier cosa que no tenga que ver con la lectura del libro, puede deteriorarlo. Simplemente el hecho de llevártelo a la playa o exponerlo a humedades en cualquier entorno natural podría no ser beneficioso para él. Así que recuerda: cuando te presten un libro, trátalo como si fuese tuyo.

¿Sabías por qué se celebra el día del libro mañana 23 de abril?


El día del libro se celebra el 23 de abril a nivel mundial, es decir, se trata del día internacional del libro, pero ¿siempre ha sido así? ¿Cuáles son las razones por las que en la actualidad conmemoramos cada 23 de abril el día del libro?

¿Sabías que España tiene un papel muy relevante en esta conmemoración del día internacional del libro? Se dice que el 23 de Abril es la fecha coincidente de la muerte de Miguel de Cervantes, de William Shakespeare y Garcilaso de la Vega, aunque lo cierto es que las fechas no son tan coincidentes en sí por ciertos motivos de usos distintos de calendarios. Aún siendo así, el 23 de Abril a unido y une a muchas personas en todo el país para demostrar su afición por los libros.

No fue hasta el año 1995 cuando se declaró el día internacional del libro, este día fue declarado así por la UNESCO. La propuesta fue realizada por la Unión Internacional de Editores y presentada por el gobierno español, y vosotros podéis estar pensando ¿por qué precisamente España? Pues ahí está el papel realmente relevante del que os hablábamos anteriormente que había tenido España en esta tradición. Como sabréis muchos de vosotros el 23 de Abril es también el día de San Jorge, o San Jordi, patrón de Cataluña. En este día desde 1926 se viene celebrando esta festividad regalando libros, la cual además tuvo acogida en toda la península. Pues bien, la mención de esta costumbre española en el foro de la UNESCO fue una de las razones para que se proclamase el día 23 de abril como día del libro.

Mañana se celebra el día del libro pero también de los derechos de autor. Se conmemora el que grandes artistas compartan sus escritos a nivel internacional, es por esto por lo que en muchos rincones del mundo se celebran diferentes actividades, lecturas al aire libre, representaciones, firmas de libros, etc. Y tú ¿te has enterado de como lo celebrará tu ciudad? ¿Cómo lo vas a celebrar tú?

El significado de un libro como regalo


¿Cuántas veces has recibido un libro como regalo? Seguro que muchos de vosotros estáis pensando que no tantas como querríais, los amantes de la lectura siempre consideramos que un libro es un regalo perfecto tanto para quien regala como para quien (nosotros) lo recibe.

¿Qué regalo? Un libro, ya sabes qué regalar, pero ahora nos falta el cuál. Aunque antes os comentábamos que era un regalo perfecto, no siempre tiene por qué ser un regalo sencillo. Regalar un libro es regalar algo íntimo y quienes regalamos a menudo libros sabemos que no es una elección que se pueda hacer sin pensar.

Muchos de nosotros recurrimos a aquel libro que nos gustó, ese libro que nos llenó, el libro que nos emocionó tanto que incluso hubiésemos querido que nos lo hubiesen regalado para proseguir con el “romanticismo” con el que nos entusiasmaban sus páginas. Pues bien, pensar en esos libros nos hace encontrar fácilmente la respuesta a nuestra pregunta ¿Qué libro consideras imprescindible? Ese título que te ronda en la cabeza es el que te recomendamos regalar, prosigue con la idea de hacerlo inmortal en la mente de cualquier lector y además comparte la experiencia que a ti tanto te apasionó. Recuerda ese libro en el que los personajes del libro se hicieron casi parte de tu grupo de amigos, llegaron a ser tan familiares que se hizo raro dejarlos atrás al terminar con la última página del libro ¿te ha ocurrido alguna vez?

Regalar un libro significa compartir una experiencia inigualable, sin fronteras ni barreras de ningún tipo. Significa dar la posibilidad a esa persona de emocionarse con lo que tú lo has hecho y quizás por qué no cambiar su perspectiva de las cosas. Entender, empatizar, descubrir, emocionarnos, ser héroes o bandidos, todo eso lo puedes regalar envuelto en papel de colores a través de un libro. Por eso, si este 23 de Abril estás pensado en regalar para conmemorar el día del libro, hazlo de corazón, hazlo con una buena razón por la que elegir ese libro para esa persona especial.

¿Preparado para el día del libro? Os proponemos un regálate-regalando


Sabemos que muchos de vosotros, como fieles amantes de la lectura no podéis pasar por alto un día tan especial como el 23 de abril. El día del libro se celebra este sábado y cómo no podía ser de otro modo, qué mejor modo de hacerlo ya no sólo regalando libros a otros, sino quizás regalándonos a nosotros mismos un libro.

Hoy os proponemos un regálate-regalando ¿cómo funciona? Piensa en un libro qué te gustaría leer, uno de estos títulos que tanto rondan ahora las librerías, o quizás un título que en tu círculo de amigos o conocidos todo el mundo ha leído y a ti te gustaría leer. Ahora, piensa en una persona que sea cercana a ti y que además piensas que le gustaría leerlo también, quizás un hermano, un padre, una madre, tu pareja ¿lo tienes? Pues ahora solo tienes que regalárselo y esperar pacientemente a que se lo lea, para tiempo después poder pedírselo y ver si era realmente bueno.

El regálate-regalando se podría decir que es una manera de saltar al vacío pero con red, una manera de no arriesgarte a comprar un libro que luego podrías considerar no tan bueno, pero además haciendo feliz a una persona. Se podría considerar que el regálate-regalando es una manera de regalar en bucle, porque además de obsequiar a alguien que quieres te estás auto-obsequiando, en cierto modo incluso reciclamos.

Ahora bien, este regálate-regalando tiene una regla de oro y es el devolver el libro a quien se lo regalaste. No tiene sentido que se lo regales pero una vez te lo hayas leído hagas lo típico de quedártelo porque te gustó. No, eso no es legal y además no es lo que se busca con el regálate-regalando, aquí lo que buscamos es disfrutar de aquello que regalamos pero seguir manteniendo que el regalo es de esa persona. Así que ya sabes, si finalmente te gusta el libro no tendrás otra que comprarlo para tenerlo tú mismo en tu estantería y poder acudir a él cuántas veces quieras.