¿Sabías que hoy 11 de Noviembre es el día de las librerías?


Hoy, día 11 de Noviembre es el día de las librerías. Desde hace seis años se viene celebrando en España una fiesta con la que se pretende celebrar que los libros nos enseñan, nos acompañan, nos entretienen, pero también nos conquistan. El día 11 de Noviembre, se quiere recordar que cualquier libro es un pequeño trozo de saber, por lo que se anima a los amantes de la lectura a compartir su pasión y a seguir con ella día a día. De ahí que las librerías se conviertan en las protagonistas durante todo el día de hoy.

Acercarte hoy a cualquier librería puede ser toda una aventura, porque muchas librerías celebran hoy su día con una fiesta de la cultura, haciendo partícipes a los lectores y animándolos con actividades como firmas de libros, cuentacuentos o actividades infantiles de títeres o marionetas. Si quieres disfrutar de la cultura con mayúsculas y hacerlo de manera totalmente distinta, visitar en el día de las librerías una de ellas puede ser una gran idea.

Quizás desde hace un tiempo te ronda en la cabeza el título de ese libro que te recomendaron, sin duda hoy es el mejor día para acercarte a tu librería más cercana, a tu librería de siempre, o quizás esa librería por la que pasas todos los días.  En el día de las librerías puedes celebrar que esos comercios sigan a día de hoy siendo pequeños espacios de cultura, porque en las estanterías de las librerías podemos encontrar las mejores historias, los mejores consejos y las mejores ilusiones.

Como os hemos contado en otras ocasiones, las librerías son centros del saber. Ser librero es una de las ocupaciones más antiguas, porque siempre ha habido que vendiese libros, pero a día de hoy no solo se trata de vender un libro, sino también de asesorar, compartir y recomendar. Los beneficios de la lectura son innumerables por lo que poder compartir esta actividad celebrando el día de las librerías es algo que todo amante de la lectura debe hacer.

Lectores viajeros y sus postales literarias


En alguna que otra ocasión hemos tratado el tema de los viajes literarios, cómo a muchos de amantes de la lectura consiguen aunar dos de sus pasiones, la literatura y los viajes para conseguir experiencias literarias incomparables. Pero esta pasión por la lectura y por viajar, no se termina simplemente viviendo esa experiencia sino también recordándola. Y ahí es donde juegan un papel muy importante los recuerdos de los que hoy os venimos a hablar, las postales literarias.

¿A qué nos referimos cuando hablamos de postales literarias? Pues en realidad a algo bastante cotidiano y que quizás en el día a día de nuestra ciudad no nos hemos dado cuenta. Se tratan de aquellos pequeños souvenirs que teniendo forma de postal y pudiendo ser enviados hacen referencia a algún escritor de nuestra localidad, a través de sus obras, o de su vida.

A nosotros, como románticos que somos y como fanáticos de la lectura nos encanta poder hacernos con estas postales literarias, pero además nos encanta poder enviarlas y poder recibirlas. Nos gusta que llegue viajando entre sobres nuestra postal, cargada de sentido, del sentido que quien nos la manda le quiere dar, pero también del sentido que en su momento le quiso dar el escritor al que hace referencia esa postal, porque al fin y al cabo llega hasta nosotros un trozo de literatura más allá de los libros.

Los tipos de postales literarias que podemos encontrar son infinitos, desde la portada del libro famoso del autor autóctono de la zona, frases célebres de ese autor, o quizás incluso algún retrato o dibujo de este, también anécdotas de su vida recogidas en una viñeta o escrita con palabras. Lo cierto es que encontrarnos con este tipo de pequeños recuerdos nos convierte en personas realmente especiales tanto si somos quien recibe la postal, como quien la manda. Contar con un trozo de esa historia entre las manos, mezclada con nuestra propia historia y de quien nos la envió, para nosotros como amantes de la lectura puede tener un valor incalculable.

La presencia de los libros en la vida de los niños


Son muchos los estudios que demuestran que leer es beneficioso para el desarrollo intelectual de los niños, que a través de los libros desarrollan sus capacidades hasta límites insospechados, porque además de conseguir potenciar su concentración, aprenden inconscientemente a memorizar, aprende vocabulario y amplían su cultura. De ahí que dentro de los itinerarios formativos se incluyan las lecturas obligatorias dentro de los planes de estudios. Ahora bien, en cierto modo, debemos de ser conscientes de que nuestros hijos aprenden a través del ejemplo y si sus padres son lectores, en ellos se despertará la curiosidad y comenzarán a acercarse a los libros.

Lo cierto, es que los libros influyen no solo en la educación de los niños sino que en un futuro los niños pueden incluso tener un futuro con unas características determinadas dependiendo de su cercanía con los libros. Varios estudios apuntan a que la relación que ciertos hombres y mujeres de éxito hoy día, han tenido con los libros marca en cierto modo su futuro, ya que la existencia de los libros en casa o el acceso a estos será muestra de cierto nivel cultural y por tanto de la inquietud que estos sentirán respecto del mundo que los rodea.

Los beneficios de la lectura y de los libros son obvios, pero quizás no nos hayamos planteado que estos tienen consecuencias insospechadas en otras facetas de la vida. Poner a disposición de los niños y jóvenes las herramientas oportunas para que se puedan enfrentar al mundo es clave, y sin duda los libros forman parte de este set de herramientas.

La lectura puede ser un hobby, puede utilizarse como manera de entretenimiento, pero también ha de utilizarse como medio para canalizar la información, como una de las mejores formas para que nuestros hijos puedan desarrollarse intelectualmente. Quien lee descubre y quien descubre es capaz de enfrentarse al mundo sin miedos, la lectura siempre será una llave para que los jóvenes puedan conocer su mundo y conocerse a sí mismos.

Leer en el transporte público, no siempre es un placer


Muchos de nosotros aprovechamos cualquier ocasión para poder leer, uno de nuestros momentos vacíos en los que más a menudo podemos leer es cuando vamos montados en el transporte público, ya sea el autobús, el metro o el tren. Lo cierto es que se trata de un momento que muchos de nosotros buscamos para poder retomar esa novela que tenemos a medias, pero en ocasiones no siempre es un placer el poder hacerlo, puesto que aquellos que somos lectores empedernidos en más de una ocasión hemos sufrido algún problema. Hoy vamos a compartir con vosotros algunos de los más típicos y esperamos nos contéis los vuestros.

Un problema típico es no encontrar un sitio. Hay gente que nos asombra y pueden incluso leer andando, pero muchos de nosotros hasta que no tenemos donde sentarnos no podemos empezar a leer. Además con los vaivenes en ocasiones perdemos el hilo y no hay nada peor que releer porque se te ha perdido la vista. En otras ocasiones, y relacionado con la comodidad a la hora de leer, la luminosidad del vagón donde viajamos o en el autobús no es la más adecuada, por lo que acabamos forzando la vista y hacemos que realmente no sea cómodo el momento de la lectura.

Si eres aficionado a leer en el transporte público seguro que coincides con nosotros que en muchas ocasiones estamos tan concentrados en la historia que acabamos pasándonos de parada. Con lo cual, o bien tenemos que volver andando sobre el camino ya hecho, o coger otro transporte que nos devuelva a nuestra parada, pudiendo aprovechar para seguir leyendo.

Por último, queremos hablaros de esa situación típica en la que nuestra lectura no es un placer por la persona que llevamos al lado, porque esa persona es el típico “cotilla” y comienza a ojear lo que lees. Porque está bien que una persona se interese por el título de tu libre, pero otra distinta es que directamente decida leer a la par que tu.

Profesiones literarias, de librero a escritor pasando por ser editor


El mundo de la literatura da trabajo a muchas personas, pero quizás no a tantas como a las que les gustaría dedicarse a trabajar en profesiones literarias. Aquellos que nos consideramos amantes de la lectura, el poder dedicarnos al ámbito literario sería todo un sueño, cualquiera que fuese la profesión literaria, tanto librero como escritor o como editor. ¿Has pensado cuál encajaría contigo?

Sabemos que en el caso de la profesión de librero se puede partir simplemente de nuestra propia motivación. A muchos de nosotros nos encantaría poder pasar el día rodeado de libros, recomendándolos y por qué no, también ojeándolos. Una profesión al fin y al cabo relacionada con el ser librero pero que en cierto modo no tiene por qué ser de totalmente coincidente, porque los bibliotecarios manejan libros pero quizás no con el mimo que puede hacerlo un librero.

En el caso de la profesión de escritor no solo vale con nuestra motivación, sino que tenemos que poseer algo más, al menos la capacidad y el talento para ponernos a escribir. Por mucho que nosotros queramos y que pretendamos que salgan historias fabulosas de nuestra cabeza, no siempre podemos ser escritores. Aunque hay quienes opinan que los escritores a parte de nacer, también se puede hacer. Habría que preguntarles a los más entendidos, porque en nuestro caso consideramos que el que a una persona le guste leer, no significa que pueda escribir buenas novelas.

Por último, en el caso de la profesión de editor, se trata de una posición privilegiada. Además del gusto y la pasión por los libros, ha de existir una capacidad y un conocimiento tanto de los géneros como de las tendencias que nos ha de permitir ser buenos editores. En este sentido, los editores están en un escalón privilegiado dentro de las profesiones literarias porque ellos son quienes deciden y por las manos de los que pasan las opciones de que un libro se convierta en una publicación con todas sus letras o simplemente se quede en el olvido.

Amantes de los gatos y de la lectura


Quizás estar tan cercanos a Halloween nos ha despertado nuestro lado más gatuno, las calabazas y los gatos tienen protagonismo estos días y a nosotros nos ha dado por pensar en los gatos, en cuánto nos gusta su compañía y su saber hacer. Hoy, os queremos hablar de gatos y de literatura, de la compañía gatuna mezclada con la lectura. En otras ocasiones hemos tratado el tema de los gatos comparándolos con los perros. Hoy en realidad vamos directamente a centrarnos en estos maravillosos animales que son los gatos.

Muchos de vosotros, sois apasionados de los gatos y de la lectura prácticamente a partes iguales. ¿Os imagináis vuestra cafetería favorita donde simplemente os dejáis llevar por la literatura pero esta vez siendo posible el acceso de los gatos? Sería fantástico poder mezclar el olor a café con un buen libro, y con un gato sentado en nuestro regazo o simplemente ronroneando por tenerlo a nuestro lado.

Muchos de nosotros llevamos nuestra pasión por los gatos a extremos insospechados y buscamos además de buenos libros, novelas donde los gatos sean los protagonistas, como Gato encerrado, Soy un Gato, u Opiniones del Gato Murr. Nos gusta el saber hacer de los gatos, por lo que imaginárnoslos además saliendo de entre las páginas de un libro puede realmente hacernos disfrutar.

A quienes nos encantan los gatos, en cierto modo nos solemos ver reflejados en ellos, porque son curiosos e inteligentes, con su andar grácil pero además muy avispados y despiertos aunque parezcan despistados. Los gatos no solo nos hacen compañía, sino que nos enseñan día a tras día. De ahí que querer incluir a los gatos en la literatura es una de las ideas más divertidas y sugerentes que nos podamos plantear.

¿Y tú? ¿Te imaginas un local solo dedicado a los gatos y a la lectura? ¿Quizás lo podríamos llamar “gatobrería”, “gatoteca” o “el rincón de la gatotura”?

Películas protagonizadas por escritores


En este último viernes del mes de octubre nos hemos levantado cinéfilos y hemos decido contaros algunas de las mejores películas que han sido producidas siendo los protagonistas escritores, pero no queremos que penséis en actores que se han convertido en actores, sino más bien en películas en las que los personajes principales eran escritores y por tanto sus protagonistas eran escritores.

Comenzando con el repaso, con La joven Jane Austen. En muchas ocasiones os hemos hablado de esta escritora y cómo no iban a centrarse y en hacer finalmente una película sobre la mismísima Jane Austen. No nos extraña por tanto, encontrar a una joven Jane Austen enamorándose y dejándose llevar por la vida misma.

Quizás muchos de vosotros al conocer la intención de nuestra entrada de hoy habéis recordado un clásico del cine Shakespeare in Love, por tratarse de una de las obras del séptimo arte donde se retrata al escritor inglés. Esta película, conocida por muchos de nosotros, nos habla de una de las etapas más complicadas de la etapa literaria de Shakespeare, ya que conoceremos de cerca cómo ha de enfrentarse a una crisis de inspiración.

Otro de los títulos clásicos en este ámbito es La última estación, donde encontraremos a Tolstoi como personaje, aunque no  principal de esta película, concretamente en la última época de vida de este autor. Conoceremos su casa y los modos de vida de cuando él escribía sirviéndose de inspiración de una sociedad con unas características muy marcadas.

Un título que quizás muchos de vosotros pensabais que no podía faltar en esta recopilación es Descubriendo nunca jamás, porque muchos de nosotros nos sorprendimos conociendo de cerca al autor de Peter Pan, de encuadrarlo en una situación como la que se cuenta en la novela, donde el J.M Barrie entabla una estrecha relación con una mujer viuda, pero madre de cuatro niños. Gracias a esta relación se considera que la novela de Peter Pan pudo tomar forma, porque fue el detonante para que J.M Barrie tuviese un contacto real con los niños.

¿Qué tienen en común Virginia Woolf, Franz Kafka y Anaïs Nin?


Aunque estos tres escritores, Virginia Woolf, Franz Kafka y Anïs Nin provengan de entornos tan distintos, aunque sus novelas y relatos tengan un tono totalmente distinto, los tres comparten algo y hoy os vamos a contar qué es pero además os vamos animar a que vosotros también adoptéis su costumbre. Estos tres escritores escribían diarios personales, los cuales luego les valieron o no, para seguir con su trayectoria literaria.

En el caso de Virginia Woolf ella escribía su diario año por año, y tenía una manía en relación con el formato de sus diarios, porque cada año utilizaba una libreta o un cuaderno diferente. Estos diarios de Virginia Woolf que llegaron a ser 27, nos acercan a la realidad de su día a día, nos mostraba como era ella y sus reflexiones. Ella en concreto apreciaba el poder escribir su diario puesto que el hacerlo la conducía a escribir sin ataduras, sin medir cada palabra como lo podía hacer en sus libros, sino que era su momento más intenso de abstracción y de disfrute de la escritura.

Por su parte, Franz Kafka, podríamos decir que escribía su diario por razones totalmente distintas. Ya que a través de su diario Kafka conseguía reencontrarse con su persona, ya que en cierto modo el sufría con los cambios del día a día y en su diario se podía encontrar, podía encontrar la paz y el descanso que de otra manera le hubiese faltado. Para este escritor el poder mirar atrás y conocer sus pasos era sinónimo de sabiduría.

En el caso de Anaïs Nin, qué os vamos a contar. Sus diarios son su propia obra, porque a través de las historias que contaba en uno de ellos fue como consiguió hacerse famosa. Ella encontró la manera de canalizar sus pensamientos y emociones, su vida, a través de los diarios. Un gran acierto sin duda, del que muchos de nosotros nos congratulamos, porque sin ellos grandes piezas historias se habrían perdido.

¿Y tú? ¿No te animas a escribir tu propio diario? Podrías sorprenderte de lo que conseguirías con tus propias palabras.

De librero a escritor y viceversa


Dicen que la profesión de escritor la desempeñan aquellos que aman la literatura, en cierto modo esto casa con la idea de que existan un gran número de libreros que han terminado siendo escritores o al contrario, un gran número de escritores que han decido ser libreros. Se ve que la inspiración literaria también se puede encontrar entre los libros y a nosotros nos resulta de lo más lógico, puesto que el haber escrito y amar la lectura significa apreciar y empatizar con aquellos que escribieron eso a lo que nosotros nos dedicamos y tratarlo con más cariño aún si cabe.

Uno de los escritores más famosos que ha trabajado como librero ha sido George Orwell, el cual comenzó a trabajar como librero en un momento en el que no tenía suficientes recursos económicos. Trabajó en una librería a tiempo parcial por lo que pudo seguir dedicando su tiempo a escribir.

Otra escritora muy famosa que dedicó un parte de su vida a escribir, fue Nancy Mitford, la cual no solo se dedicó al mundo librero sino que fundó su propia librería, la cual se convirtió durante la época en un auténtico epicentro cultural. Actualmente esta librería aún forma parte del legado de la familia, siendo uno de los sobrinos de la escritora el que la regenta.

Además encontramos a Jonathan Lethem un autor contemporáneo, el cuál decidió dedicarse al mundo librero prácticamente jubilado, pero disfrutó sus últimos años entre libros. Y con él, merece la pena hacer referencia a Samuel Richardson, el cual no se le puede considerar concretamente un librero, sino más bien trabajaba en una imprenta, la cual a su vez venía muchos de los libros que imprimían, por lo que sin serlo de manera tan clara como lo son los libreros, sí podemos decir que se trata de otro amante de la literatura que fue casi librero.

Quién sabe, quizás el día de mañana salga alguno de los escritores más famosos de una librería, empapado de tanta cultura y literatura.

El sector librero y la venta de libros de bolsillo


El panorama librero es analizado año tras año por diversas instancias del Estado como indicador para saber cómo se encuentra una parte de la cultura española en cada período. Hoy nosotros queremos hacer referencia y analizar un formato de libros que nos entusiasma por muchas razones, entre ellas su versatilidad y su comodidad, se trata de los libros de bolsillo.

En el ámbito librero español nos llama la atención que quienes son los que publican más libros en edición de bolsillo y es que son las grandes y medianas editoriales, son aquellas que más apuestan por tiradas de libros en su edición de bolsillo porque quizás su investigación sobre el público que podrá comprar este tipo de libros es más exhaustiva.

En relación a la temática que suelen contener los libros de bolsillo en el sector librero español, destaca principalmente la novela contemporánea. De esta manera un gran número de libros que encontramos en las librerías publicados en el formato de libro de bolsillo son las denominadas novelas modernas. Seguidamente, el siguiente género que se publica más en formato de bolsillo es la novela romántica, a nadie le cuesta imaginar una novela rosa en este formato ¿verdad?

Por último, nos ha parecido curioso el precio medio en el que se encuentra la novela romántica, que de manera general suele rondar los 7 u 8 euros. Un precio que en muchas ocasiones, además de por el tamaño, es el que hace que muchos lectores se animen a comprar las novelas más actuales en este formato.

Sin duda a muchos de nosotros nos seguirán atrayendo los libros en su formato de libro de bolsillo porque resulta un auténtico libro tener la literatura al alcance de la mano, llevarla con nosotros a todos lados. Se trate de literatura contemporánea, de novela erótica, o cualquier otro género, los que somos amantes de la lectura nos seguiremos atreviendo a disfrutar de la literatura en casi cualquier formato.