Los hábitos opuestos de los escritores famosos


El éxito y la fama en ocasiones no son fáciles de llevar. Pero si además a esto le añadimos a esa fama que nosotros mismos ya tenemos rarezas, entonces quizás estas se acentúen aún más. Podríamos incluso pensar que esas rarezas y manías son las que llevan a determinadas personas al éxito. Hoy vamos a abordar, a modo de curiosidad, los hábitos y manías que ciertos escritores de fama tenían, pero además vemos cuán opuestos estas manías eran de unos a otros escritores, porque quizá la fórmula del éxito no sea una sola.

Comenzamos con los hábitos de escritura. Hay quienes dicen que para encontrar las mejores ideas necesitan trabajar de noche, aunque lo cierto es que como decía Picasso lo importante es que las musas te pillen trabajando. Aun siendo así, encontramos que ciertos escritores como Franz Kafka, FyodorDostoevsky, Pablo Neruda o Honore Balzac. Sin embargo, encontramos a otros escritores todo lo contrario, eran de escribir en las mañanas o al menos hacerlo desde bien temprano, como Virgina Woolf, Leo Tolstoy, Victor Hugo o Goethe.

Sobre la rapidez a la hora de escribir, ya hemos hablado en alguna que otra ocasión y lo cierto es que hay escritores capaces de escribir novelas en tiempo récord, pero otros sin embargo son algo más lentos. El arte necesita de su propio ritmo y no tiene por qué trabajarse a la misma velocidad. Alguien que era muy rápido escribiendo o al menos bastante rápido era Ernest Hemingway, al igual que Charles Dickens. Sin embargo, Dorothy Parker o James Joyce eran algo más lentos a la hora de acabar sus novelas.

Y por último, sobre gustos, hábitos y manías, encontramos algo que enfrenta a muchas personas, si eres té o de café. Como os podréis imaginar tenemos escritores para todas las categorías pero si os decimos Stephen King ¿es de té o de café? La respuesta es té, al igual que Jane Austenpero sin embargo Víctor Hugo o Alexander Pope que eran un hombre de Café.

Libros “de lo que fue”


Hay ciertas obsesiones que mantienen en vilo el alma de las personas, una de ellas siendo además un tema muy recurrente para los escritores es la melancolía. Son muchas las historias que encontramos relacionadas con un tiempo que vivimos o cercano a nosotros pero que no podremos recuperar, porque todo ello ya ha desaparecido, un estilo de vida, unas determinadas modas que pasaron y ya no volverán. De ahí que encontremos con bastante facilidad en las librerías,libros “de lo que fue”.

Seguro que muchos de vosotros al pensar en lo que ya no volverá habéis sentido un pellizco en la barriga o que se os encoge el corazón, eso es lo que muchos llaman melancolía y que en cierto modo puebla nuestras vidas cuando intentamos rememorar aquellos momentos pasados que siempre nos parecen mejores.

Pero esta idea de la melancolía no solo aparece en las novelas literarias, sino que también nos alcanza a través de ideas que pueblan muchos comercios libreros, como cuadernos de ejercicios (adaptados para adultos) que hacíamos cuando éramos pequeños, o tal vez cuadernos de dibujo, relanzamientos de marcas que parecía haber desaparecido, o remakes de clásicos de la gran pantalla.

Muchos de nosotros pertenecemos a una generación que ha visto cambiar el mundo demasiado rápido, las nuevas tecnologías han hecho que muchos de nuestros modos de vida hayan cambiado y aquello que antes nos rodeaba simplemente haya desaparecido para ser sustituido por objetos más potentes, eficientes y en ciertas ocasiones útiles. De esta corriente precisamente surge la idea de idealizar aquello que ya no está y revestirlo de melancolía ¿se os ocurre algún ejemplo de un libro que trate sobre aquel tiempo que ya fue?

En cierto modo, los libros que tratan de lo ya fue, se caracterizan no solo por contextualizarse en una época remota, sino porque esa época remota tiene algún tipo de lazo emocional con nosotros. Estos libros triunfan y cada vez llegan con más facilidad a nosotros porque nos hacen poder recuperar por instantes un tiempo que siempre recordaremos como más feliz.

Los nombres propios de los personajes de novelas


Cuando los escritores imaginan y se disponen a escribir las historias de sus novelas, en muchas ocasiones lo más complicado a la hora de crear un personaje, no es darle un carácter y una fisionomía concreta, sino más bien el darle un nombre propio. Se habla de que algunos autores construyen los personajes a partir de sus nombres, y que otros no pueden dárselo hasta una vez tenga un carácter concreto, imaginaros que nos diesen nuestro nombre una vez ya hubiésemos vivido nuestra vida, sería un poco raro ¿no creéis?

Los nombres de los personajes pueden indicar muchas cosas además del carácter del personaje en sí. En otras épocas indicaban incluso la calidad de las obras. De esta manera nos encontramos con que ciertos autores meditaban y repensaban esos nombres porque indicarían algo más que simplemente una manera de llamar a un personaje. Era un rasgo del tipo de literatura que se hacía y se escribía. Dependiendo de incluso del género de la novela se podría utilizar un nombre en concreto u otro, porque por ejemplo os nombres de las novelas románticas podían ser nombres rocambolescos y llamativos para enganchar con el bagaje de ese nombre y de la historia que precedía.

Y hablando de nombres propios y de cómo algunos autores construyen sus personajes, nos encontramos con Jane Austen, a la cual muchos atribuyen una evolución a la hora de nombrar a los personajes de sus libros. En su etapa más juvenil inventaba y reinventaba nombres, pero sin embargo en sus novelas de madurez daba a los protagonistas de sus novelas nombres probables, o sea, nombres que podrían haber tenido de haber existido.

Seguro que muchos de vosotros recordáis el nombre del personaje de esa novela que os conquistó y lo consideráis todo un acierto, porque además de transmitir fuerza, transmite el carácter del personaje al que nombra. Al fin y al cabo, hacer literatura se consigue desde el título de la novela hasta el cierre final de la historia, pasando como no, por los nombres propios de los personajes.

Ideas literarias para regalar


La época de hacer regalos y de ser regalados se acerca y por supuesto nos todos nos planteamos qué podemos regalar y qué podrá gustar. De ahí que ahora, que vais a empezar a darle vueltas a la cabeza nosotros os queramos dar algunas ideas que siendo literarias no tiene por qué solo tratarse de libros. Nos proponemos poder sorprender a los amantes de la literatura con ideas innovadoras e incluso sorprendentes.

¿Habéis pensado en esas tazas literarias que vienen acompañadas de frases de libros o de autores famosos? Seguro que amenizarán la hora del café o del té a aquellos amantes de la lectura, porque se sentirán cerca de los libros incluso por las mañanas o en su rato de relax. Podéis encontrarlas casi de cualquier libro famoso o autor destacado y si a quien regaláis tiene gustos un poco más distintos, podréis incluso encargarlas.

Sin duda, muchos de los amantes de la literatura consideran un regalo estrella porque los acompañará durante todo el año haciendo gala de su pasión por la lectura, son las agendas literarias. El 2017 se presenta cargado de ideas de lo más sugerentes. Quienes necesitan sí o sí apuntar su día a día y sus citas más importantes y además no son tradicionales y románticos en lo que a las agendas se refiere (rechazan el uso de agendas electrónicas), el regalo de una agenda literaria puede ser muy celebrado. Las agendas literarias amenizan nuestro ritmo diario porque en ellas podemos apuntar todos los eventos y cosas que no olvidar, pero además podemos disfrutar con frases célebres de autores famosos. Incluso ¿sabías que algunas agendas literarias te animan a seguir con tu ritmo de lectura a pesar de los quehaceres diarios? Un regalo de lo más celebrado por los amantes de la lectura.

Cualquier otra idea literaria fuera de lo común puede ser un gran acierto para los amantes de la lectura, porque los posters, los cuadernos literarios, los marcapáginas, las mochilas adornadas con portadas de libros o los protagonistas de ciertos libros, son grandes ideas para los lectores que disfrutan con los libros y todo lo relacionado con ellos.

Escribir en otro idioma, un reto superado por algunos escritores


Todos estamos muy acostumbrados a poder encontrar un libro en un idioma u otro sin ningún problema, es decir encontrar publicaciones del mismo libro en diferentes idiomas. Como sabemos y como en alguna vez os hemos contado, las traducciones de los libros hacen que esos libros tengan tanto de su autor como del traductor. Sin embargo, hoy nos vamos a centrar en una curiosidad que a la vez entraña mucha dificultad, porque imaginaros tener que aprender un idioma distinto a tu lengua materna y tener que escribir tus libros en ese idioma. Esto es lo que le ha venido ocurriendo a muchos escritores y hoy os contamos las razones por las que algunos de ellos se veían obligados a escribir en otro idioma sin ayuda de ningún traductor.

Uno de los escritores más famosos que escribió en otro idioma diferente al suyo fue el irlandés Oscar Wild, si bien es cierto que prácticamente todas sus obras fueron escritas inglés, una de las últimas de su carrera fue escrita en francés, nos referimos concretamente a la obra de teatro Salomé.

Otro escritor bastante famoso que escribiría en un idioma diferente a su lengua materna, fue Vladimir Nabokov, en otras ocasiones hemos hablado de él por haber escrito obras que en muchos casos han sido censuradas en algunos países. Pues bien, este autor ruso al haber aprendido desde muy pequeño francés e inglés, escribió algunas de sus obras en la lengua inglesa, sobre todo cuando su familia se exilio a Europa y cuando el mismo se trasladó a Estados Unidos.

Una autora que también por motivos de exilio acabó escribiendo en otro idioma fue la escritora húngara Agata Kristof, la cual al mudarse a Suiza aprendió francés y acabó escribiendo publicando algunas de sus obras en el idioma galo.

Seguro que ahora que sabéis estos detalles de la vida de estos autores miraréis con otros ojos sus publicaciones porque cuando se trata de saltar las fronteras de la lengua no hay límites y todo es posible.

3 Libros que debes de leer para pasar del mal tiempo


Parece que a muchos de nosotros nos afecta este tiempo de llovizna y nubes constantes, pero no nos dejemos amilanar ni llevar por estos días tan plomizos que estamos sufriendo en casi toda la península, vamos a sacarle una sonrisa hasta a esa nube que parece tan negra. Para ello hemos pensado en proponerte cuatro libros que han hecho las delicias de muchos lectores y han sacado más de una sonrisa a quienes los han tenido entre las manos, os recomendamos hasta 3 libros para pasar del mal tiempo.

Si te gusta la novela histórica y además eres un amante de la historia alemana, venimos a recomendaros un libro que sin duda os sacará alguna que otra sonrisa, Ha vuelto de Timur Vermes. Nos volvemos a reencontrar con Hitler, un Hitler desorientado pero que tiene una misión concreta, volver a ser el centro de las vidas de los alemanes ¿cómo lo consigue? A través de este simpático libro nos reiremos a carcajadas cuando descubramos que el “Führer” ahora es un comediante y toda una estrella en la televisión alemana.

Andando y andando nos encontramos con una novela del mismísimo Groucho Marx, seguro que algunos de vosotros sabéis perfectamente de qué novela hablamos al relacionar este autor con la comedia, se trata de Memorias de un amante sarnoso. Nos reiremos sin parar con la imaginación de Groucho, en lo que parece una historia de amor, pero que sin embargo se acaba convirtiendo en una historia de sexo.

Un libro imprescindible cuando hablamos del género de la comedia es La conjura de los necios, una novela un poco complicada en algunas partes, pero que sin duda no dejará indiferente a nadie, bien por su contexto, bien por la historia, o tal vez por las ironías con las que a veces nos sorprende la vida. Ambientada en Nueva Orleans, acompañamos a su protagonista de apenas 30 años con la extraña certeza de que nadie lo entiende.

¿Sabes ya por cuál vas a empezar?

La autoedición ¿tan solo una moda para publicar libros?


Muchos de nosotros, como amantes de la lectura, nos hemos convertido en auténticos expertos del mercado editorial. Ya no solo nos fijamos en los títulos de los libros, sino incluso en la editorial, en la portada y en cómo se han publicado esos libros. De ahí que nos hemos empezado a hacer preguntas relacionadas con la autoedición, porque en cierto modo, llega cada vez más a nosotros ¿sabéis de qué os hablamos?

En cierto modo, desde que existen las publicaciones de libros, existe la autoedición. Podemos afirmar que algunos de los grandes títulos de la literatura vieron la luz en los primeros momentos a través de la autoedición, porque era una manera de conseguir que se publicase y se comercializase mínimamente un libro llegando a ciertos lectores, ahora bien, asumiendo el propio escritor los riesgos de estas ediciones.

Pero la autoedición no es cosa del pasado. Actualmente y debido al avance de internet y de las nuevas tecnologías, la autoedición se ha popularizado y son muchos pequeños escritores los que se deciden por este modo de publicación de sus pequeñas obras maestras. Además, la llegada del libro electrónico multiplica las posibilidades de que estos libros lleguen al mercado y a muchos lectores.

Las razones por las que los escritores “autoeditan” son muchas y algunas de ellas están relacionadas con el poder llegar a más lectores. Pero sin embargo, las plataformas de autoedición tienen relación directa con la posibilidad de convertirse en una fuente de ingresos más allá de las publicaciones tradicionales.

Nosotros como amantes de la lectura nos hemos planteado en alguna que otra ocasión la posibilidad de ser escritores, pero sin embargo el propio mercado nos ha frenado, de ahí que conocer nuevas plataformas como la autoedición y la manera en la que estos libros llegan a los diferentes lectores sea cada vez una manera más atractiva para dar el paso y atrevernos a poder triunfar con nuestras propias historias.

Renfe y Cervantes ¿te apetece hacer una escapada?


En casi todas las entradas de nuestro blog os contamos y os damos a conocer actividades relacionadas con la literatura. Hoy, una vez más nos hacemos eco de actividades que tienen mucho que ver con los viajes y con las visitas culturales y esta vez, por qué no aquí mismo, en España, sin necesidad de viajar a otras ciudades en otros países. Esta vez nos queremos trasladar a la tierra natal de Miguel de Cervantes, a Alcalá de Henares y lo podemos hacer de la mano de Renfe.

Este año 2016 Renfe viene promocionando el IV centenario de la muerte de este escritor español y lo hace con la promoción de viajes a Alcalá de Henares. Si aún no has podido disfrutar de esta iniciativa tienes hasta el 3 de Diciembre para hacerte con tu entrada. En este caso el tren de Miguel de Cervantes viaja desde la estación de Atocha en Madrid hasta Alcalá de Henares y allí se completa la visita a la ciudad con una serie de actividades que nos acercarán más al ilustre escritor español y a la vida que paso en la ciudad.

En Alcalá de Henares podremos visitar la casa natal de Cervantes, la universidad o algún que otro lugar emblemático para el escritor. Una manera excepcional de conocer la vida de este autor, pero también de acercarnos de una manera totalmente distinta a la obra del escritor puesto que a través del recorrido por las calles podremos ser testigos de cómo se fueron forjando algunos de los personajes que salieron de la mente de Cervantes.

Apoyar la literatura más allá de los libros en iniciativas como la de Renfe unida a la vida de Cervantes es la mejor manera de demostrar que la lectura y los libros dan mucho de sí y de ahí que muchas de estas actividades culturales fomenten la adquisición de libros y la lectura entre muchos españoles, conocer el patrimonio cultural literario nacional ahora es mucho más sencillo y tú ¿cuándo te puedes escapar a Alcalá de Henares?

La presencia de los escritores en las redes sociales


A muchos de nosotros nos encantaría que Shakespeare, Cervantes o quizás Jane Austen estuviesen en las redes sociales para dejarnos ápices de su sabiduría y de su literatura. Sin embargo, a pesar de que las nuevas tecnologías están muy presentes en nuestra vida y que prácticamente pueden hacer cualquier cosa que les pidamos, el poder traer a grandes celebridades del pasado a nuestra época es aún imposible. Sin embargo, la presencia de ciertos escritores actuales sí que es una realidad en nuestras redes sociales, algunos de ellos teniendo un gran número de seguidores y acrecentando su fama por su propia presencia en las redes.

En cierto modo, se dice que incluso los escritores pueden convertirse en auténticos líderes a través de las redes sociales y aquellos que lo afirman no andan muy desencaminados si tenemos en cuenta el número de followers que ciertos escritores manejan. Uno de los escritores más seguidos en Twitter, aquí en España es Arturo Pérez Reverte, el cual además de publicar sus opiniones sobre temas de actualidad, nos hace participes de sus recomendaciones e incluso en ocasiones de sus vivencias.

A algunos de vosotros os sorprenderá que el mismísimo Stephen King esté en las redes sociales ya que para escribir con tanta celeridad sus novelas no puede darle tiempo a otros menesteres. Sin embargo Stephen King no solo está en las redes sociales sino que además es de lo más espontáneo en ellas. Se trata de una cuenta gestionada por sí mismo en la que en ocasiones cuenta algún que otro detalle de sus novelas y películas, y aunque algunos critican esto, sin duda se trata de una cuenta de Twitter digna de visitar.

Otros escritores españoles que también tiene presencia en las redes son Albert Espinosa, Màxim Huerta, Pedro J. Ramírez o Elvira Lindo, todos ellos con cuentas propias donde como apuntábamos en el caso de Arturo Pérez Reverte vuelcan algunas de sus vivencias, de los momentos que comparten o parte de su actividad profesional. Ahora todos podemos ser partícipes de la vida de estos escritores más allá de sus libros.

La lectura ¿nos hace felices?


Cuando leemos crecemos y precisamente os indicábamos la semana pasada algunos de los beneficios que la lectura tiene en los niños. Pero quizás hay una parte de la lectura que muchos de nosotros no nos habíamos planteado y es si la lectura nos hace felices. Seguro que muchos de vosotros como amantes de la lectura habéis pensado en una respuesta afirmativa, pero sin embargo, nosotros queremos que os plantéis la lectura como técnica de la psicología, como una manera de hacer felices a aquellos que no saben cómo encontrar su camino o conseguir mejorar su situación personal.

En concreto, cuando hablamos de la lectura como parte de una terapia nos referimos a la biblioterapia, se trata de un método que utiliza la conexión de las personas con los libros. No es de extrañar que los libros se utilicen de esta manera, ya que nosotros mismos somos conscientes de la empatía que se puede desarrollar con los libros, tanto con los personajes, como con la historia. Pero además, en el caso de la biblioterapia se da un paso más y se busca que la persona también conecte con el autor de los libros, de ahí que esos libros sean especialmente prescritos por los psicólogos y no se busque simplemente que la persona lea.

Cuando leemos además nos abstraemos, no somos conscientes de lo que ocurre a nuestro alrededor y por tanto dejamos atrás nuestros problemas para sumergirnos en la lectura. Si en esos momentos además aprendemos y comprendemos a través de los personajes que estos también tienen problemas pero que existen recursos suficientes para conseguir solucionarlos, estaremos ampliando nuestras fronteras.

Así que, ante la pregunta de ¿nos hace felices la lectura? Hoy somos conscientes de que sí, de que a través de la lectura y de terapias tan interesantes como la biablioterapia podemos ser un poco más felices, incluso aquellos que se encuentran a sí mismos infelices y deprimidos. La lectura y el mundo de la literatura nunca dejarán de sorprendernos.