Un Bed and Breakfast literario


Sabéis que nos encanta todo aquello que tenga que ver con la literatura y por supuesto nos encantan las escapadas y los viajes literarios. Hoy, nos dejamos llevar por esta tendencia relacionada con los Bed and Breakfast para acercarnos a uno que tienen un carácter muy literario y que por suerte se ha sabido adaptar a las nuevas tendencias en la era de las plataformas como Airbnb. Se trata de la casa The Old Mystic Inn en Mystic, Connecticut, Estados Unidos.

Esta pequeña casa de huéspedes, con ocho habitaciones, celebró su 30 aniversario el mes pasado. Debido a la competencia por la aparición de más casas con servicio de Bed and Breakfastk y más hoteles en la zona, sus propietarios tuvieron que enfrentarse a diferentes dificultades. Ahora bien, The Old Mystic Inn ha sabido adaptarse sin ningún problema a los nuevos tiempos.

Entre las paredes de esta casa se han vivido historias de lo más inusuales, por eso encontramos a huéspedes tan variopintos como policías o un grupo de motoristas, destacando entre ellos la presencia de muchos profesores y entendidos de la literatura. Sin duda, la hospitalidad y el saber hacer de los anfitriones de esta casa, ha hecho que aún hoy, desde 1783 esta casa siga en pie para alojar a los huéspedes que más lo necesiten.

¿Por qué nos atrevemos a hablar de The Old Mystic Inn como un lugar casi literario? Porque encierra la tradición y porque las historias que se han vivido en esta casa de huéspedes podrían llegar a ser plasmadas en las mejores novelas realistas o de ciencia ficción. Todo aquello que demuestra cuánto evoluciona el ser humano o cómo desarrollamos nuestras relaciones sociales, resulta romántico e incluso literario. Por eso, animamos a todos los amantes de la lectura a viajar más allá de las páginas de sus libros y descubrir lugares tan particulares como el que hoy os hemos querido acercar, ahora bien, su pequeña historia aún está por descubrir ¿algún viaje literario en mente?

Libro de la semana: El café de los pequeños milagros


¿Quién de vosotros no ha pensado que con un café se podría arreglar todo, que los problemas del mundo son menos problemas si hay un buen café de por medio? Esto es precisamente lo que nos ha evocado el libro que os queremos recomendar esta semana, El café de los pequeños milagros, de Nicolas Barreau.

Quizás algunos de vosotros ya estáis familiarizados con este autor, Nicolas Barreau, el cual ya triunfó con La sonrisa de las mujeres. Algunos lo han señalado como uno de los maestros de las historias románticas y este mes llega a nosotros con un nuevo libro, El café de los pequeños milagros, para hacernos vibrar de nuevo y conseguir enamorarnos con su historia, se trata de un rayo de sol directo al corazón.

¿Quién es esta vez la protagonista de este libro de Nicolas Barreau? Se trata de Nelly, una joven de 25 años que vive en París, donde lleva una vida tranquila, pero con un pequeño secreto, está enamorada de su profesor de filosofía. Sin embargo, conforme nos vamos acercando más a este personaje nos damos cuenta que no es el tipo de persona a quien le gustaría hacer locuras, es más, ni tan si quiera está dispuesta a coger un avión. De ahí que precisamente nos enganchemos más a esta historia cuando Nelly decide simplemente marcharse a Venecia.

De esta manera, Nicolas Barreau con El café de los pequeños milagros, nos lleva hasta un café donde los secretos esperan impacientes y donde además los milagros son posibles. Una comedia romántica que hará las delicias de todos los lectores que se atrevan a disfrutar de esta novela, un libro para volar y tocar el séptimo cielo.

Muchos medios y personalidades francesas ya han aclamado el trabajo de Nicolas Barreau en esta novela, porque sigue fiel a su estilo presentándonos una encantadora historia de amor, que nos llevará a creer en los milagros del amor y por supuesto nos hará suspirar en cada una de las páginas de El café de los pequeños milagros.

Los macabros detalles de El guardián entre el centeno


Hoy nos acercamos a una de las novelas más famosas del siglo pasado, El guardián entre el centeno, la cual sigue fascinándonos a día de hoy. Esta novela ya fue controvertida en los años posteriores a su publicación, porque utilizaba un lenguaje provocador y trataba sin ningún tipo de pudor la sexualidad, la delincuencia o la ansiedad de los adolescentes. Ahora bien, a día de hoy, sigue siendo un libro muy controvertido, pero quizás por motivos que no alcanzarías a imaginarte.

Esta novela de David Salinger se toma como la causa de muchos sucesos posteriores, porque su contenido tuvo gran impacto en ciertos sectores de la población, llegando incluso a especularse que es la inspiración para algunos asesinos, encontrándose muchas coincidencias entre la historia de El guardián entre el centeno y algunos crímenes cometidos años después de su publicación.

Pero ¿alcanzáis a imaginar que uno de los asesinatos más famosos de la Historia pudo tener su origen en esta novela de 1951? Nada más y nada menos que la muerte de Jonh Lennon cuando se le arrebató la vida por Mark David Chapman. Este asesino una vez disparó al cantante, sacó su libro y leyó este libro esperando a la policía, la cual le arrestó sin problema.

Ahora bien, debemos tener claro que esta novela no convierte en asesinos a todos aquellos que la leen. Es más, no solo hechos trágicos han nacido como consecuencia de esta novela, sino que la obra de un gran número de artistas ha nacido también como inspiración de este libro.

Para aquellos a los que le ha picado la curiosidad, pueden seguir indagando en la historia de esta novela, porque se ha especulado con que esta novela formaba parte del programa de control mental de la CIA o también conocido como el proyecto MK Ultra en el que se intentaba manipular el estado mental de ciertas personas.

Sin duda, muchos detalles misteriosos y por qué no decirlo, macabros, rodean a esta novela ¿te atreverás a leerla sabiendo algunos de estos detalles y especulaciones?

Sentimientos de culpabilidad, también para los lectores


Los amantes de la lectura, también tenemos nuestras propias incertidumbres y sentimientos de culpabilidad. Aunque leer sea siempre un placer, las decisiones que debemos tomar en relación a los libros nos pueden atormentar, y por qué no decirlo, hacernos sentir culpables. Hoy os vamos a hablar de esos pequeños problemas cotidianos que tenemos los lectores y de los galimatías que tenemos que resolver para poder vivir con nuestra propia incertidumbre, ansias de leer y presiones externas.

Una cuestión que suele repetirse una y otra vez en nuestra rutina lectora es qué libro leer después, o qué leer ahora. Cuando un libro se acaba deja un vacío existencial en nuestra vida y en nuestra rutina, por lo que preguntarnos qué leemos después es una cuestión que la hacemos casi por inercia. En ocasiones esta pregunta nos resulta muy complicada, porque tenemos muchas opciones pero también a la vez ninguna.

Uno de los momentos en los que aflora con más facilidad el sentimiento de culpa del lector, es cuando nos preguntan por ese libro que nos han prestado pero que aún no nos hemos leído. Sin duda es un momento incómodo por muchas razones, porque puede parecer que no nos importa el libro que nos han prestado o simplemente que no somos tan lectores como habíamos dicho ser.

Los remordimientos y culpabilidades también aparecen cuando en un momento dado nuestro sentimiento consumista se mezcla con la ambición literaria. Entonces, a pesar de tener quizás tantos libros esperándonos en casa, no seamos capaces de reprimir nuestras ganas de hacernos con esa novedad de la que tanto hemos oído hablar, o de esa ganga que piensas necesitar de manera urgente.

Hay maneras de reconocer a ciertos lectores con el san Benito del sentimiento de culpa, por ejemplo, ese lector que arrastra de un lado a otro un determinado libro porque no quiere dejarse sucumbir por la desidia y tirar la toalla. Siempre esperan tener un momento concreto para poder reengancharse a esa historia.

¿Y tú? ¿Qué sentimientos de culpa suelen aflorar con facilidad?

Paraíso literario por muchas razones: Islandia


Las costumbres literarias de un país como Islanda, nos sorprenden día a día. Aquellos que somos amantes de la lectura, un país como Islandia se posiciona como un paraíso literario por muchas razones. Hoy os vamos a contar algunas de ellas, pero os animamos a descubrir por vosotros mismos tantas otras que rodean a la tradición literaria de este país.

¿Por qué Islandia se considera un paraíso literario?

La población de Islandia alcanza los 330000 habitantes, siendo un número nada despreciable, deberíais saber que al menos uno de cada diez habitantes de Islandia ha escrito un libro a lo largo de su vida. La literatura se vive y se respira. No nos extraña por tanto, que uno de sus refranes venga a decir algo como que todo el mundo tiene un libro en su barriga.

Hace unas semanas hablábamos de los hábitos de compra de libros de los españoles. Pues bien, en lo que se refiere a los islandeses, alrededor del 90% de la población adquiere aunque sea un libro al año, ya sea para disfrute propio o para regalar. Decimos esto último de regalar, porque en Islandia la Navidad se celebra a través de los libros ya que en noche buena todos los islandeses se regalan libros entre ellos.

Además ¿sabías que la capital del país es ciudad literaria declarada por la UNESCO? Reikiavik, fue una de las primeras en recibir este reconocimiento y no es de extrañar, porque incluso el único premio Nobel de la literatura en Islandia es considerado prácticamente como un héroe nacional, como si su obra fuese la representación del espíritu literario de todo el país.

Con todos estos datos ¿quién no quiere irse a vivir a Islandia? Un país que resulta un paraíso literario por el propio apego de sus ciudadanos a los libros, pero también por las propias políticas que se impulsan desde dentro del país, apoyando la cultura con mayúsculas, la cultura literaria y todas sus vertientes en la vida diaria.

Libro de la semana: El funambulista


Siempre nos gusta sorprenderos, recomendaros libros que quizás nunca os hubieseis planteado leer. Por eso hoy hemos decidido acudir al libro de El funambulista, de Jean Genet. Consideramos que tiene todos los ingredientes para haceros vibrar desde la primera hasta la última página ¿nos acompañáis para conocer más sobre El funambulista?

El mundo del espectáculo es un ámbito muy complicado, así se representa en este libro, donde se nos habla del circo, de los acróbatas y por supuesto de la vida de los funambulistas, de un funambulista en concreto: Abdallah Bentaga. La escritora de este libro, Jean Genet fue pareja de este acróbata desde los años cincuenta, teniendo ella cuarenta y cinco años en aquel entonces.

Esta mujer, convertirá a Abdallah Bentaga en su protegido y en su amante y lo alentará a no ser un simple acróbata sino a convertirse en un funambulista. A través de la historia de El funambulista seremos testigos de los placeres y desengaños del éxito, de cómo la cuerda se puede tensar para hacernos caminar con gracia, pero también es sinónimo de fracaso el hecho de caminar por la cuerda floja.

En un punto de esta historia, veremos como la propia Jean Genet abandona a este acróbata, como el abandona los espectáculos de funambulismo tras una caída. Esto supondrá un hito en la historia de esta pareja, porque él se adentrará en u abismo del que solo podrá salir quitándose la vida. Su amante encontrará el cadáver, terrible y trágica historia de la que siempre se sentirá culpable.

Una historia de la que nos hacen vibrar, de las que nos despiertan tantos sentimientos por dentro es lo que podemos encontrar en El funambulista, una historia con la que nos emocionaremos y seremos partícipes del éxito y fracaso de este funambulista que vivió en el siglo pasado. Una historia que se quedará con nosotros para siempre, para hacernos entender otros puntos de vista tan crueles como los que nos acerca la pérdida del éxito.

¿Retomar o no retomar? He ahí la cuestión


Hoy queremos hablar de uno de los problemas existenciales de los lectores, que aparecen con más facilidad en sus épocas de lectura o de poca lectura. Se trata de la cuestión de ¿retomar o no retomar?, una pregunta que a muchos les da hasta miedo, aunque como comentamos hace unos meses, habrá algunos a los que no les pase, ya que serán de aquellos que se consideren incapaces d dejar un libro por la mitad.

La cuestión de ¿retomar o no retomar? Es una cuestión pseudoexistencial, se trata de una de una lucha de preferencias, apetencias y recomendaciones. Porque imaginemos un libro que nos han recomendado encarecidamente, por lo que nosotros lo empezamos diligentemente, pero en el transcurso de su lectura lo acabamos aborreciendo, ya sea por la historia o por nuestras circunstancias personales en las que no tengamos suficiente tiempo para leer. Ahí lucharíamos contra nuestras propias ganas, las recomendaciones y nuestro espíritu de amantes de la lectura casi incondicionales.

Quienes tienen intención de retomar un libro, tienen costumbres muy concretas y casi podemos reconocerlos con una simple visita a su casa. Podemos ver si tienen ese libro durante mucho tiempo en su mesita de noche o cerca de su lugar de lectura, porque eso quiere decir que se resisten a devolverlo a la estantería y dejar que caiga en el olvido. También los hay que lo llevan consigo a todos lados, sea en su mochila o bolso, tanto si están en una misma ciudad como si se trata de un viaje. Se tiene la esperanza de que las ganas arrebatadoras por leer le lleguen a ese lector que por alguna razón dejó de lado ese libro que con tanta ilusión empezó.

Pero más allá de sentimentalismos y de existencialismos, retomar un libro no es tarea fácil, siempre nos preguntamos si lo correcto sería releer alguna de las partes ya leídas o si resulta más conveniente empezar e intentar hacer memoria mientras se lee. La opción más acertada tendrá que ver con el tiempo que se hubiese dejado ese libro sin tocar.

¿Sabes de donde viene la expresión “El verbo leer no soporta el imperativo”?


Hay ciertas expresiones, que por defecto consideramos se tratan de refranes, pero sin embargo no sabemos que son frases sacadas directamente de la literatura. Hoy, como curiosos y amantes de la literatura casi a partes iguales, hemos decidido indagar en el significado de la frase “El verbo leer no soporta el imperativo” ¿sabéis de qué novela fue extraída esta frase tan presente en nuestro imaginario colectivo?

Primeramente, antes de desvelar de dónde procede esta frase, consideramos interesante plantearnos su significado en sí mismo. Porque, qué podemos esperar de la rotundidad de las palabras que dicen “El verbo leer no soporta imperativo”, pues precisamente al hecho de que no existe nada, sea una actitud, sea un tipo de enseñanza o sea simplemente un truco de magia para hacer que el amor por la lectura pueda nacer de la nada, porque el gusto por la lectura nace de uno mismo, de la paciencia pero también de la propia curiosdiad.

Pues bien, en Como una novela de Daniel Pennac se subrayó esta idea. Este autor, profesor de literatura para adolescentes en el instituto, se propuso una tarea simple, plasmada en las páginas de este libro y es conseguir que los adolescentes pierdan el miedo a la lectura. Esta frase se considera la manera de sintetizar una evidencia latente para muchos de nosotros, tanto o más cuando nosotros mismos somos amantes de la lectura.

Para Daniel Pennac, la lectura es un derecho y por tanto no se le puede obligar a nadie a ejercerlo sino lo primero que se debe hacer es ser conscientes de ello, de que se trata de una posibilidad que siempre tenemos ahí y que sus propias características ha de ser un derecho innegable.

Pretendiendo desarrollar un auténtico estímulo para le lectura, Daniel Pennac, nos propone maneras de entender las posibilidades y los beneficios que se nos acercan a través de los libros, para que nosotros por interés y por voluntad propia seamos capaces de acercarnos a la lectura sin miedo.

Retratos literarios, más allá de la imaginación


El retrato en la literatura, como muchos ya sabéis, es la descripción de un personaje que se suele efectuar por un tercero que suele tener la posición de observador y lo hace a través de la palabra. En este tipo de retratos se toman como referencia los rasgos físicos pero también de la personalidad del personaje que se describe y además se le asigna cualidades. Después de esta pequeña clase magistral de literatura, os preguntaréis por qué nos hemos decido a hablar sobre los retratos literarios. Para nosotros se trata de una figura que tendría gran influencia en nuestra imaginación si contásemos con ellos de manera previa a leer un libro.

Los retratos literarios plasmados en la realidad, retratos físicos, ilustraciones de los personajes tienen gran repercusión en la imaginación de los lectores, porque en cierto modo, llegamos a preguntarnos si podríamos escapar a haber visto ese retrato e imaginarnos cualquier otro rasgo de ese personaje.

La descripción que se nos da en las novelas de los personajes y la configuración de la cara de un personaje, varía mucho dependiendo del lector que esté abordando la lectura e incluso del momento en el que lo esté haciendo. De esta manera, las asociaciones que se hacen entre ciertos personajes y personas reales son muy frecuentes en la mente de muchos lectores.

Imaginemos una exposición donde se presentasen retratos de los personajes más famosos y conocidos de los clásicos de la literatura. Seguro que muchos de nosotros no estaríamos de acuerdo con lo retratado, porque nuestra mente, a pesar de haber recibido los mismos datos, ha transformado la información a su antojo y ha puesto unos ojos más abiertos a ese personaje, o lo ha dotado de una belleza que en realidad no le corresponde.

Sin duda, el mundo de la literatura nos sorprende y nos seguirá sorprendiendo cada vez más, con curiosidades tan concretas como esta que os contamos de las descripciones de los personajes y sus correspondientes retratos físicos.  Curiosidades que como amantes de la literatura que somos, seguiremos compartiendo.

Libro de la semana: El motel del voyeur


En este viernes de junio, por suerte no tan caluroso como los anteriores, nos adentramos en un género narrativo no tan explorado. De ahí que hayamos decidido recomendaros como libro de la semana El motel del voyeur, un libro que ha sido escrito a lo largo de varias décadas. ¿Nos acompañáis a descubrir de qué trata la historia que se encuentra entre sus páginas?

El motel del voyeur es obra de Gay Talese, un maestro del periodismo que nos sumergirá en esta historia-reportaje sobre un caso real en Denver. Nos encontraremos con una historia de suspense donde tanto el voyeur, como el periodista parecen rondar el delito, una historia increíble por ser real y donde se abre un debate ético muy controvertido.

En El motel del voyeur nos trasladaremos a Colorado, concretamente a Denver, donde un hombre adquirió un motel con un objetivo concreto, espiar a sus clientes en sus relaciones sexuales. Todo comienza cuando justo antes de la publicación del libro de Gay Talese, “La mujer de tu prójimo”, este recibe una carta donde se le confiesa un secreto sorprendente, ese mismo hombre había comprado un motel para poder dar rienda suelta a sus fantasías sexuales de voyeur. El periodista no dudó en trasladarse hasta Denver y  ver con sus propios ojos que no se trataba de una broma.

¿Cómo conseguía este voyeur espiar a sus clientes del motel mientras mantenían relaciones sexuales? A través de los conductos de ventilación donde había instalado lo que él llamaba una “plataforma de observación”. Además, en este libro de El motel del voyeur, encontraremos el relato de este voyeur que no solo se dedicaba a espiar a sus clientes sino a redactar un diario propio sobre los hábitos sexuales y las costumbres que se tenían en el país y cómo estas habían ido cambiando.

Un libro que nos recuerda la intensidad que se siente cuando sabemos que estamos vivos, porque habrá quienes sientan repugnancia por este libro y otros que no puedan parar de leer a pesar de querer arrancarse los ojos con El motel del voyeur.