Nichos literarios, ¿hombres o mujeres?


Las diferencias entre hombres y mujeres en nuestra sociedad, por desgracia siguen siendo patentes. En el ámbito literario hay quienes apuntan que estas diferencias siguen existiendo y que más allá del éxito que puedan tener cierto número de mujeres o cierto número de hombres en relación a sus novelas, hay incluso nichos literarios que siguen siendo  de hombre o de mujeres. Hoy queremos tratar un tema, en el que en cierto modo los roles de nuestra sociedad se repiten y se plasman por ejemplo en los gustos literarios de la gente.

Hay ciertos géneros literarios, como la ciencia ficción, que se dice es un ámbito reservado a lectores masculinos, es decir, a hombres. En algunos estudios de mercado, se demuestra que quienes leen este género mayoritariamente son hombres. Es cierto que los gustos de hombres y mujeres son muy distintos, pero los roles que se representan en esos libros de ciencia ficción al venderse y se representan en la publicidad son principalmente atractivos para los hombres, dejándose en un segundo plano el posible público femenino.

Por su parte, el género romántico es el nicho literario en el que se encuentra mayor número de mujeres lectoras. Se trata de un ámbito literario que tanto las historias que se suelen encuadrar dentro de las páginas de estos libros, así como, las propias portadas de los libros, están pensadas para atraer aun público femenino, antes que masculino.

Todos nosotros, como amantes de la lectura, no podemos sino pensar que cada vez que se generan estas diferencias en el propio ámbito literario, estamos perdiendo la posibilidad de disfrutar de grandes libros, sean de ciencia ficción o de corte romántico. A nuestro entender, más allá de nuestro género (masculino o femenino) nos deberíamos poder sentir atraídos por buenas historias, entender que la literatura no tiene por qué tener sexo es algo muy complicado, mientras que la literatura sea la plasmación de nuestras propias costumbres y de nuestra propia cultura.

Cuando el último libro que leíste, dejó el listón muy alto


Leer, aunque no lo parezca, tiene también sus riesgos, porque siempre que nos enfrentamos a un libro corremos el riesgo de que este nos deje el listón demasiado alto. Y muchos de vosotros estaréis pensando pero ¿qué tipo de riesgo puede haber cuando decimos que un libro es demasiado bueno? ¿Se trata de algún razonamiento ilógico?

No penséis que nos hemos vuelto locos, porque leer un libro demasiado bueno sí que puede ser un problema. Leer un libro demasiado bueno puede llevarnos a un estado parecido al de una ruptura, cuando nos quedamos sin algo que habíamos disfrutado y amado tanto y de pronto desaparece de nuestras vidas. Nos deja un desazón parecido al desamor y llegamos incluso a pensar que no podremos encontrar un libro tan bueno como el que acabamos de terminar.

Sin embargo, los libros realmente buenos también tienen sus ventajas, porque siempre queremos compartir nuestro entusiasmo por ellos con nuestros conocidos, y por qué no decirlo, también con los desconocidos. Los buenos libros además nos hacen más generosos, porque queremos dejarles ese libro a todo el mundo. Aunque bueno, claro está que en ocasiones nos encontramos la versión Gollum de los lectores, hablando de ese libro como si fuese un auténtico tesoro y no compartible con nadie.

Los libros que dejan el listón muy alto también nos hacen acrecentar nuestras ganas de leer, porque nos lanzamos a cualquier cosa que sepamos que está escrita por el autor del libro que nos ha entusiasmado. Idolatramos sin descanso al escritor que tanto nos ha hecho disfrutar y lo etiquetamos como el mejor escritor de todos los tiempos y es que el enamoramiento se nos sube a la cabeza, como si de un amor casi ciego se tratase.

Pero luego toca la vuelta a la realidad como lectores y es entonces cuando nos tenemos que “reaconstumbrar” a la realidad y entender que será realmente complicado encontrar un libro tan bueno como el que acabamos de leer porque ha puesto el listón muy alto.

Libro de la semana: Ya no estaremos aquí


Con este apocalíptico título viene el libro que os queremos recomendar esta semana, Ya no estaremos aquí de Matías Candeira. Nuestras recomendaciones de los viernes tienen una razón de ser y es que el libro que os sugerimos cada semana, os permite lanzaros este fin de semana y zambulliros en páginas de buena literatura.  Ya no estaremos aquí cumple con todos estos requisitos, porque tanto el contenido como el estilo están muy cuidados en cada una de estas páginas ¿nos acompañáis a descubrir un poco más de Ya no estaremos aquí?

Con una perspectiva, bastante concreta y peculiar, nos encontramos con Ya no estaremos aquí, al mirar las cosas desde el propio punto de vista de los niños, ¿qué sucede si los que se suponen gobernantes, hacen las leyes pero no se imaginan ni prevén lo que viene después si para ellos todo está a punto de derrumbarse? A primera vista, este libro nos transmite un carpe diem continúo, pero con su parte de melancolía porque la relación entre el miedo y la felicidad es demasiado intensa. La crítica ha hablado de Ya no estaremos aquí, como un libro que va directo a la conciencia, como si se tratase de un bombazo a nuestros miedos, a la soledad y la incomprensión.

En los relatos de este libro de Matías Candeira, Ya no estaremos aquí, el contexto y la situación que nos encontramos está plagada de pesadillas, la peores de todas, las invernales. Un maravilloso libro que nos trasladará a la mirada de los niños, todo depende de ellos, porque todo nuestro entorno habla de ellos. Al fin y al cabo, qué le miramos a los niños, qué hacen, a quien entierran o de qué se esconden, como si ellos tuviesen todas las respuestas.

Si necesitabas una idea para disfrutar de la lectura este fin de semana, con Ya no estaremos aquí encontrarás la respuesta a tu pregunta y podrás de relajarte con un libro de buena literatura entre las manos.

Séquitos de lectores que no pueden leer, sino esperar


Los amantes de la lectura, pero además fans de los libros, somos adictos a las sagas de libros. Esto tiene sus ventajas, porque las sagas de libros son historias sin fin que nos llevan por tomos y tomos por la vida de ciertos personajes. Pero sin embargo, también tiene sus parte negativa, porque las sagas que aún están por terminar, tenemos ciertos contratiempos y es que aunque seamos lectores empedernidos, no podemos hacer otra cosa sino esperar que salgan las últimas partes de cada saga.

Lo más fascinante, son las razones que nos llevan a muchos de nosotros a esperar y casi desesperar por esas últimas publicaciones de las sagas. Hay quienes consideran que esta espera es una forma de enfocar una campaña de marketing que en cierto modo viene dada por lo de “todo lo bueno se hace esperar”, tener en vilo a tantos fans, hace que cuando sea el momento de publicar esa nueva parte de la saga, sean tantos los que se planteen correr a las tiendas a hacerse con él, ¿por si acaso se acabasen y tuviesen que esperar más tiempo aún?

Lo cierto es que los lectores empedernidos que además son fans, tienen gran criterio a la hora de seguir una saga. En otras palabras, no siguen a cualquiera sino que solo se dejan llevar por la fan manía en ciertos casos y cuando el escritor en cuestión y su saga, merecen realmente la pena. De esta manera, para aquellos que somos caza tendencias de buenas sagas, un indicio a la hora de conocer si se trata de una buena novela y merece la pena seguir la saga completa.

Las pequeñas píldoras que muchos escritores van dando, hacen que la espera sea más llevadera, pero igualmente, quienes quieren terminar o continuar con la historia de la saga que llevan tanto tiempo en el tintero, es lógico que quieran terminar saber al menos cuándo saldrá el próximo libro. Tener una fecha en el horizonte siempre sirve de más consuelo que desconocer por completo cuándo será la publicación del libro.

La literatura también en la moda


Cuando hablamos de moda, muchos de nosotros pensamos directamente en la forma de vestir que se lleva, y por eso precisamente nosotros queremos hablar de cómo la literatura también está presente en la moda. A nosotros que somos amantes de la lectura nos encanta cualquier detalle que tenga que ver con los libros y la literatura, apasionados de las bolsas de lectura, los marca páginas literarios o simplemente las tazas con frases de nuestros libros favoritos. Por eso, saber y conocer que la literatura también está presente en la moda, nos entusiasma.

Con relativa facilidad podemos encontrar en las páginas para los más “frikis”, camisetas con mensajes de sus libros favoritos, El Señor de los Anillos, Harry Potter, Juego de Tronos o Los Juegos del Hambre, son relativamente fáciles de encontrar. Pero no sólo camisetas, sino que encontramos pulseras con esferas del andén 9 y ¾, o incluso calcetas de las casas de Hogwarts. Ahora bien, cuando encontramos prendas que están dedicadas a nuestros libros favoritos y van más allá de motivos tan concretos, nos entusiasmamos.

El otro día, navegando por la red, encontramos referencias de vestidos estampados con las caras de las escritoras más famosas de nuestro panorama. Pero no solo las escritoras son protagonistas de las prendas de ropa de moda, sino que las camisas con poemas de Shakespeare, o pantalones estampados con el mapa de cualquier libro fantástico que hayas leído, son relativamente fácil de encontrar.

¿Y si pudieses incluso encontrar ropa interior con motivos literarios? Para algunos esto sería realmente épico y es que los que somos amantes de la lectura queremos llevar nuestra pasión hasta todos los rincones de nuestra vida. Queremos derrochar la literatura por los cuatro costados, porque regalar y ser regalados con estos detalles es una gran satisfacción.

Las librerías cada vez más incorporan este tipo de productos entre las estanterías cargadas de libros, por lo que no dudes en consultar en la librería de tu barrio cuáles son las novedades literarias que disponen más allá de los libros.

Hablemos sobre Pessoa


Como muchos de vosotros ya sabéis, a nosotros nos encanta alguna que otra vez, centrar nuestra atención en ciertos escritores y más cuando se trata de grandes escritores. Hoy, por eso de ser domingo y dejarnos llevar por el desasosiego queremos hablar de Fernando Pessoa, gran escritor y poeta portugués del que tantas veces hemos oído hablar tan bien. Como sabéis, nos encantan las curiosidades y a Fernando Pessoa le rodeaban unas cuantas, pero nosotros os queremos contar precisamente la de sus objetivos de vida.

Hace unos días, aparecía en las noticias un escándalo de una empresa que en un anuncio de trabajo decía algo así como que buscaba personas alegres y especificaba, abstenerse personal portugués. Parece un chiste, pero es al fin y al cabo una broma de mal gusto, aunque sin embargo nos damos cuenta que dentro de esta broma Fernando Pessoa cumpliría con ser el estereotipo de portugués melancólico. Por eso, al hablar de sus objetivos de vida, cabe plantearse el contexto donde los plantea, no siendo unos objetivos demasiado ambiciosos, sí que encajan bastante con su persona.

Uno de los principales objetivos que perseguía Pessoa en su vida era tener ingresos y un nivel de vida bastante acomodado. Ser escritor nunca ha sido una profesión demasiado bien pagada, por lo que no cabe de extrañar que este escritor portugués se plantease tener un nivel de ingresos concretos. Pero además, los problemas de dinero de Pessoa también venían dados por un vicio que sufrimos todos los amantes de la lectura, nos dejamos llevar por la compra convulsiva de libros y él era otro loco de la literatura.

Otro de sus objetivos, entra dentro de los objetivos más básicos de muchos de nosotros, porque Pessoa quería mudarse a una casa donde tuviese suficiente espacio para guardar todo aquello que poseía (sobre todo libros), pero además que esa mudanza fuese la última de su vida. Se ve que el carácter itinerante de la propia naturaleza de los escritores, no era algo que fascinase a Pessoa.

Libro de la semana: El prodigio


Tenemos el libro que os puede acompañar este fin de semana y haceros desconectar de toda esta semana: El prodigio. Como sabéis queremos recomendaros un libro a la semana y por supuesto estos últimos 7 días hemos estado pensando qué libro resultaba mejor recomendación dentro de nuestro panorama editorial. ¿Nos acompañáis a descubrir por qué El prodigio puede ser el libro que encaje mejor con vuestro fin de semana?

Después del éxito de La Habitación, Emma Donoghue se lanza a escribir este libro de El prodigio. Nosotros os hemos querido recomendar esta última novela de Donoghue porque se considera una historia apasionante, muy hipnótica y que sin duda estará plagada de misterio. Pero ¿qué nos podremos encontrar dentro de las páginas de esta novela de El prodigio? ¿Con qué historia ha conquistado esta vez la autora de la habitación a tantos lectores?

En esta ocasión, en El Prodigio, nos trasladamos a un pueblo de Irlanda en 1840, una época muy remota. En una de las casas de este pueblo nos encontramos con una niña que supuestamente lleva cuatro meses sin comer, pero es más, al ser tan devota y discreta, muchos de los vecinos del pueblo la consideran una santa. Un caso extraordinario, sin duda, del que la prensa se ha hecho eco y por el que muchos deciden enviar regalos a la familia. Dentro de toda esta historia aparece Liz, la protagonista de este libro, que será la encargada de resolver el misterio porque deberá de vigilar a la niña y también a su familia y a una monja superiora que se ha ofrecido a cuidar también de la niña.

El ritmo hipnótico de esta novela nos hará incluso emocionarnos, porque la pasión con la que escribe Donoghue es incluso contagiosa. Una manera muy fresca y actual de afrontar los misterios de la fe, pero sin perder en ningún momento el argumento de esta historia, porque en El Prodigio seremos testigos de la complejidad moral de la mente humana.

Las portadas de las novelas románticas ¿evolución o involución?


En cuestión de portadas de libros, como si de arte o de moda se tratase, los gustos son de lo más variados. Las portadas de novelas románticas en su caso, no son una excepción porque se puede apreciar lo que algunos llaman evolución, pero también lo que otros consideran una involución. Indistintamente se trate de un paso hacia delante o un paso hacia atrás, las portadas de las novelas románticas han cambiado, al menos en las editoriales españolas. Aunque por supuesto, que sus portadas hayan cambiado, no quiere decir que su contenido sea más descafeinado o menos subido de tono.

Las novelas románticas han dejado atrás a esos hombres descamisados, con damiselas entre los brazos y algunas de ellas casi ya sin vestidos. La apuesta de las novelas románticas está más encaminada a portada bastante más sencillas, se podría decir incluso minimalistas, donde parece un solo elemento.

El trabajo del diseño de estas portadas es mucho mayor y no cabe duda que el cambio de los gustos de los lectores e incluso los propios hábitos de lectura de la gente han hecho que estos diseños varíen. Por ejemplo, la gente lee más ahora en el transporte público, que antes (cuando se llevaban esas portadas demasiado descriptivas). Por lo que no es de extrañar que prefieran portadas que pasen desapercibidas, que portadas o que le saquen los colores o que deliberadamente tengan que cubrir con cualquier forro y esconder de las miradas indiscretas.

Aunque pueda parecer lógico este cambio en latendencia de las portadas de las novelas románticas, no ocurre lo mismo si miramos las portadas de otros países, sobre todo si se tratan de países fuera del entorno europeo. En muchas ocasiones, las portadas de las novelas románticas siguen obedeciendo a los estándares clásicos, por ejemplo en el caso de las publicaciones estadounidenses. En cualquier caso, aún en España es posible encontrar incluso novelas románticas con portadas clásicas porque sean simples adaptaciones de la traducción  utilizando el formato original.

El miedo de los lectores ¿prestar un libro?


Los amantes de la lectura y por tanto, nosotros que somos lectores con rutinas concretas, tenemos miedos. Concretamente nosotros como lectores tenemos el miedo a prestar los libros, sí, sí, como leéis, tenemos miedo a prestar libros y si muchos de vosotros sois lectores de verdad compartiréis este miedo con nosotros ¿sabéis las razones?

Es lógico que entre nosotros lectores, tengamos amigos que también aman la lectura, los amantes de la lectura adoran rodearse de personas que también lean. Ahora bien, esa amistad tiene un miedo y la confianza de esa amistad se cuestiona cuando tenemos que prestar un libro, porque aquello de trátalo como si fuese tuyo” no encaja, hay quienes tratan sus libros sin ningún miramiento y por tanto un libro ajeno no debe ser tratado de ese libro.

El miedo de prestar un libro se manifiesta de muy diversas maneras, por ejemplo, si sabes que tu amigo lector es además fumador, te entrará un miedo atroz a que pueda fumar mientras lee. Un gran error, porque leer fumando hace que el libro se impregne de ese olor e incluso tus manos que tienen la nicotina del cigarrillo, manchen las páginas del libro.

Pero existen aún más maneras en las que el miedo a prestar el libro se puede manifestar. Otro ejemplo, es cuando por desgracia nuestros amigos lectores tienen la manía de marcar las páginas, de doblarlas o incluso subrayarlas. Esto se hace con los libros propios pero nunca con los ajenos y por supuesto a nadie le hace gracia tener su libro de vuelta con los pensamientos de otro marcados en cada una de las páginas.

Una de las maneras en las que un miedo a prestar libros se manifiesta de manera más intensa, es cuando sabemos que tu amigo lector puede prestarlo a su vez a otras personas. Es un miedo que supera todas las manifestaciones anteriores, porque en cierto modo incluso las multiplica ya que no solo has de confiar en la persona a la que has prestado sino también en la capacidad de cuidado del resto de sus amigos lectores.

El Castillo Predjama


Como muchos de vosotros sabéis, en Nobel somos amantes de la lectura y los proclamamos a los cuatro vientos. De ahí que un día tan especial, como es el día de la madre, no podamos sino querer incluso celebrarlo leyendo en familia, una magnífica idea para disfrutar de la lectura al aire libre o en casa ¿no teníais aún plan para el día de la madre?

Si hoy 7 de mayo, día de la madre, hace buen tiempo donde te encuentres, propón en casa salir con un libro de cuentos a dar un paseo y sentaros todos juntos en un parque para leer alguno de los cuentos. Sin duda puede ser una actividad que nunca hayáis hecho en familia y que divierta a pequeños y a mayores, porque celebrar el día de la madre con un libro, es una opción perfecta.

Os proponemos un gran plan ¿Hay mejor combinación que el amor de una madre y una buena historia de cuento? En este día podemos dejar que ellas sean en todo momento las protagonistas, y por qué no dejarlas que lean en voz alta para toda la familia, que lean para pequeños y para mayores y nos alejemos de todo el mundo digital que nos rodea a diario aunque sea tan solo por un día, como si retrocediésemos en el tiempo y nos encontrásemos todos reunidos por la noche para divertirnos con un libro.

Además hoy, para vosotras madres, puede ser un buen día para empezar a leerle a los pequeños por la noche, un propósito para subrayar la importancia de ser madres y de que se puede cuidar a los que más queréis también con gestos que van más allá de lo que se piensa por cotidiano. Leyendo por la noche con los pequeños estaréis poniendo en práctica una de las actividades que por desgracia en la actualidad se ha perdido, sea por la falta de tiempo o por la presencia de tantos aparatos electrónicos en casa: reivindiquemos el lugar que merecen los libros y vosotras como lectoras en voz alta de tantas generaciones.