¿Qué tienen en común las novelas más adictivas?


Cualquier amante de la lectura ha caído en las redes de una novela adictiva, todos sabemos cómo nos sentimos al leer un libro que nos engancha desde la primera página. Ese tipo de necesidad solo se materializa con las novelas adictivas y hoy vamos a tratar de desvelar cuáles son los elementos comunes de estas.

En ciertas ocasiones, los escritores al plantearse la opción de escribir una novela o no, simplemente le dan vueltas a la opción de hacerlo de una manera más directa o dando algún rodeo. Sin embargo, las novelas adictivas tratan de manera más directa y más sencilla el argumento aunque aportando datos realmente relevantes a la hora de entender todo el contexto.

De alguna manera las novelas adictivas tratan siempre ciertos puntos clave que afectan a cualquier mente humana, porque a través de esos puntos clave, nuestra mente se mantiene alerta, se mantiene despierta, a la expectativa de qué será lo que viene después. Realmente esas novelas cumplen con las expectativas de qué esperamos de la novela y cómo esta va a ir cumpliendo paso a paso con una historia construida de manera compleja pero a la vez sencilla y directa.

Claridad, diversión y entretenimiento suelen ser adjetivos que encajan con cualquier novela adictiva. La claridad es obvia, ya que a la hora de abordar la historia no nos pueden distraer. La diversión es lo que nos hace querer volver una y otra vez a esa historia. Y en entretenimiento es lo que nos mantiene siempre con la mente despierta para ver qué viene después.

Quizás ahora cuando te plantees leer una determinada novela lo hagas de manera más suspicaz o por qué no decirlo, de manera más atenta a cómo se ha planteado la historia que nos está atrayendo de manera tan directa y concisa. ¿Qué podemos esperar de una novela adictiva? Quizás la respuesta esté en nosotros mismos ya que las novelas adictivas están creadas, de alguna manera, a partir de nuestras propias expectativas.

¿Un buen plan para una noche de verano? Cuentacuentos al aire libre


La entrada del verano la celebrábamos en el día de ayer, pero qué mejor manera de seguir disfrutando de este ambiente veraniego con planes al aire libre. Una de nuestras sugerencias del día de hoy son los cuentacuentos en las noches de verano ¿sabes en qué consisten?

Algunos de vosotros podéis estar pensando que un cuentacuentos está solo configurado para los más pequeños de la casa, es decir, son planes especialmente pensados para niños, pero en realidad andamos algo equivocados al asociar cuentos a niños. Los cuentos en muchas ocasiones son para adultos y es la manera en la que se denominan a los relatos cortos. De ahí que existan también cuentacuentos para adultos.

Imaginaros un espacio concreto, ya sea un bar, un parque o una plaza, donde se reúnan amigos y familiares para escuchar una historia escenificada por artistas de ese ámbito. La manera en la que se cuentan esos cuentos hacen que casi se puedan sentir, casi se puedan compartir las emociones que los protagonistas de estos siente. Un plan perfecto para una noche de verano es sin duda un cuentacuentos al aire libro.

Por lo que como amantes de la lectura y de todo aquello que tiene que ver con la literatura, os animamos a que os informéis de cuáles son las opciones que podéis disfrutar en vuestra ciudad sobre cuentacuentos o eventos similares, porque en cualquier rincón de la península os podréis encontrar con espacios que ofrecen esta maravillosa actividad cultural para el verano. En muchas ocasiones estas actividades están organizadas por los propios ayuntamientos pero en tantas otras se organizan por asociaciones culturales o incluso simplemente librerías que se quieren convertir en espacio de cultura.

Descubrir nuevas maneras de disfrutar de la lectura contada por otros está al alcance de la mano de cualquiera, solo os tenéis que disponer a conocer la oferta cultural de vuestra ciudad o barrio para disfrutar de un magnífico plan de verano a través de un cuentacuentos para adultos.

¿Qué libros quieren leer los niños?


En muchas ocasiones nos hemos preguntado por los gustos que tenemos nosotros como amantes de la lectura, o cuáles son los libros que prefieren los hombres o las mujeres, pero ¿nos hemos parado a pesar qué libros prefieren leer los niños? Hoy descubriremos algunas de las razones por qué los niños piensan que es bueno leer.

Como sabemos el hábito de la lectura es necesario cultivarlo desde etapas tempranas, por eso resulta crucial escuchar a quienes quieren comenzar a tener ese hábito, los más pequeños de la casa. Es lógico que los niños busquen libros que los diviertan, que los mantengan entretenidos, de ahí que en muchas ocasiones se decidan por libros que les hagan reír o pequeñas historietas graciosas.

Otro de los géneros al que los niños acuden con frecuencia aunque quizás no sepan en qué consiste exactamente, son los libros que desarrollan su imaginación. Los libros que los transportan a otros lugares y consiguen hacerles pensar en mundos irreales llenos de criaturas fantásticas y totalmente distintas de lo que nos rodea. El descubrir cosas no solo lo pueden y quieren hacerlo a través de la imaginación, sino también a través de los libros que consiguen descubrirles el mundo y cómo es en sí. Los libros que les enseñan algo, que les muestran otras culturas, otros países y otras formas de vida.

Uno de los géneros que más nos sorprende que sea gran aliado de los más pequeños es el género del misterio, les encanta mantenerse expectantes y enganchados a las historias que finalmente les descubren un misterio o le resuelven alguna historia secreta y enigmática. Seguramente el día de mañana estos niños sean aficionados a la novela negra o de misterio, donde detectives solitarios han de resolver extraños asesinatos.

Hacer que la lectura sea un hábito cotidiano ayudará al desarrollo de las capacidades de los niños de  manera insospechada, dándoles destreza a la hora de recordar cosas y a la hora de contarlas ellos mismos. ¿Por qué no hacerlo de manera que además ellos disfruten?

¿Sabes lo que son las novelas “feel-good”?


En el Espacio del Lector Nobel no nos cansamos de acercaros curiosidades, pero a la par con ello os queremos animar a descubrir que hay más mundo más allá de las novelas o libros clásicos, por eso hoy os queremos contar qué son las novelas “feel-good”, y por qué no, recomendároslas también, porque seguro os harán sentir bien.

Las novelasfeel-good” podríamos decir que son un género relativamente reciente. En cierto modo las novelas “feel-good” siempre han existido, son la contraparte de las tragedias, porque en estas novelas lo que se intenta es que empatices con el personaje para sentirte bien, para que te transmita sentimientos positivos a pesar de tener que superar dificultades.

En general, todas las novelas “feel-good” han de cumplir un requisito y es tener un final feliz, de esta manera al terminar la novela siempre nos quedaremos con buen sabor de boca y de ahí que nos transmitan positivismo y un buen estado de ánimo. Como decíamos, los protagonistas de estas novelas han de superar ciertas dificultades, que si bien es cierto aparecen al principio de la novela, no dejan de ser contratiempos que nos podrían remover por dentro y hacernos pensar en algo triste. Pero no, sus protagonistas suelen ser fuertes, o suelen tener la suerte de tener a su alrededor amigos o familiares que hacen que su vida sea más positiva.

En las novelas “feel-good” solemos vernos envueltos en paisajes de ensueño donde a cualquiera de nosotros nos gustaría estar, tengamos la personalidad que tengamos. Pero además, los personajes de las novelas “feel-good” suelen ser realmente interesantes, tanto que estaríamos encantados de tomarnos un café o invitarlos a nuestra propia casa si existiesen.

En cierto modo las novelas “feel-good” pueden llegar a parecernos mucho más realistas que cualquier otro tipo de novela, puesto que sus protagonistas buscan la felicidad y al final siempre la consiguen. Sería un poco ilógico que alguien busque una vida trágica o aburrida, por lo que las novelas “feel-good” nos acercan a realidades más cotidianas.

Catalogando a los lectores


En alguna ocasión os hemos cuestionado qué tipo de lectores sois, pero lo hemos hecho comparando solo dos tipos de lectores, los que hacen esto o no, es decir, si preferíais el libro a la película o si eráis de los que cuando empezaban un libro no lo dejabais hasta acabarlo. Pero como amantes de la lectura que además comparten sus experiencias con mucha gente, sabemos que no siempre las categorías de lectores a la hora de catalogarlos son tan directas, en realidad el tipo de lector que seas va muy ligado a tu personalidad, así que quizás puedas descubrir qué tipo de lector eres.

Podemos empezar por la clasificación en función de dónde suelas leer. Por ejemplo, hay lectores de cama, es decir, leen siempre antes de dormir o quizás nada más despertarse en los fines de semana, pero siempre en la cama. Los hay que son los lectores en tránsito porque siempre leen en el autobús, en el metro o en el tren. Pero también los hay distintos porque siempre leen en el baño y solo en el baño, al menos esos momentos de tranquilidad que tienen consigo mismos los aprovechan para leer.

Otra clasificación que podemos hacer de nuestros lectores es en base a las relaciones que ellos mismos plantean con el libro o con los libros, es decir, puede haber lectores monógamos que cuando empiezan con un libro no son capaces de leer otro hasta que no lo acaban; y lectores polígamos, que serán aquellos que siempre estén leyendo más de un libro en el mismo período. En relación a los que terminan un libro o no, nos parece realmente curiosa la categoría de los lectores neuróticos, ya que estos se caracterizan por no ser capaces de terminar ningún libro porque siempre andan de flor en flor, es decir, empezando un libro, retomando otro, pero son más de una historia a la vez siempre acaban haciéndose ellos mismos un lío.

¿Qué tipo de lector te consideras tú? ¿Conoces a lectores que te hayan llamado especialmente la atención por su peculiar comportamiento? Los amantes de la lectura siempre son especiales, el libro que llevan entre las manos los hace de otra pasta.

Escritores de un libro, hombres y mujeres de un solo éxito


La profesión de escritor es una profesión sacrificada, los escritores de libros suelen acabar siendo esclavos de sus propias obras. En muchas ocasiones no solo la necesidad de plasmar sus ideas en palabras sino la propia ambición hace que muchos escritores acaben dejando pasar oportunidades que ni se podrían imaginar. Por esto mismo hay muchos escritores y escritoras que se les conoce por un solo libro, han conseguido el éxito con una sola obra.

Llegar al público no es sencillo y la lista de escritores que han atinado con la historia y con las maneras para llegar al público son relativamente pocos para la cantidad de libros que se escriben. De ahí que nosotros queramos resaltar aquellos escritores que han conseguido el éxito con un solo título, con un solo libro.

A todos nos suena el título de “Memorias de una gheisa”, su autor Athur Golden han sido y es conocido por esta obra, se sabe que estaba escribiendo sobre una historia esta vez ambientada en Estados Unidos, pero no hemos tenido más noticias sobre ella. ¿Y cumbres borrascosas? Novela romántica casi de culto, típica y tradicional, su autora Emily Brönte no escribió más novelas, pero en este caso por una razón obvia, murió muy joven.

Otro título que ha sido la única obra de éxito de su escritor es “El guardián del centeno” JD Salinger escribió esta obra para llegar a la cima, ahora bien si hubo más libros apenas si se sabe de ellos y muchos no han llegado ni a ser traducidos a otras lenguas.

Un escritor español de un solo libro es Alberto Méndez con “Los girasoles ciegos”, ganador de premios pero además superventas, fue y seguirá siendo la obra cumbre de este autor. Y terminando con un clásico hablamos de “Lo que el viento se llevó” de Margaret Mitchell, la razón de esta autora para no escribir más libros es que la fama le parecía insoportable.

¿Sabías que los personajes literarios han servido para dar nombre a algunas enfermedades?


Aún no nos hemos vuelto locos. El título de nuestra entrada de este viernes de junio es totalmente cierto, algunos personajes literarios conocidos por todos han servido para dar nombre a ciertas enfermedades, la gran mayoría relacionadas con trastornos o síndromes psicológicos. Las peculiaridades de estos personajes literarios llevadas al extremo han hecho que se le pueda dar nombre a ciertas enfermedades ¿quieres conocer algunas de las más curiosas?

Quizás con la introducción de nuestra entrada ya se te han venido a la mente algunas de las enfermedades que llevan por nombre al protagonista de alguna novela. Una de las más conocidas es el síndrome de Peter Pan, fácil adivinar en qué consiste. En este sentido, hemos de apuntar que no se trata de un trastorno ni síndrome clínicamente tratado, pero en la psicología popular se conoce al síndrome de Peter Pan como esa actitud en la que nos encasillamos sin querer crecer o madurar.

Uno de los síndromes más curiosos y esta vez sí que están clínicamente tratados, es el síndrome de Rapunzel. La protagonista de estos cuentos se caracterizaba por tener trenzas largas, sin embargo quienes padecen este trastorno lo que hacen no es dejar crecer su pelo sin límite alguno, sino más bien comerse su propio pelo, lo que provoca en ocasiones problemas en su estómago.

En la obra de uno de los escritores más grandes de la literatura inglesa, Shakespeare, encontramos la representación de otro síndrome, el de Otelo. Si bien es cierto que no siempre se le denomina de esta manera, en muchas ocasiones encontramos referencias a este cuando se producen conductas celosas llevadas al extremo y en muchas ocasiones imaginarias.

La literatura nunca deja de sorprendernos, siempre siendo fuente imaginativa y quién lo iba a decir, incluso para poner nombre a enfermedades. Sin duda una muestra más de que la literatura plasma la realidad de muchas personas, de ahí que nos abra la mente y nos haga más empáticos con esas realidades que no tienen por qué sernos cercanas.

Tazas literarias para empezar el día de la manera más romántica


Como en otras ocasiones os hemos comentado, la literatura nos apasiona porque nos llama su romanticismo, la forma de envolvernos y trasladarnos a otros mundos. Por eso, como amantes de la literatura que somos hemos de poder expresarlo por los cuatro costados. Gustándonos los libros y desayunar como los grandes personajes de nuestras novelas favoritas ¿por qué no contar con una taza literaria para alegrarnos las mañanas?

Las tazas literarias son el complemento perfecto para cualquier lector empedernido, hay tazas de cualquier tipo que podáis imaginar. Buscando en diversas librerías e incluso en internet hemos encontrado algunas con representaciones de los libros más conocidos de nuestra literatura. Pero hay otras que plasman incluso pasajes enteros de novelas por todos conocidas, pasajes que nos harán recordar por qué esa novela era tan buena y nos gustó tanto.

Pero puede haber algunos amantes de la literatura a los que les gusta tanto un autor que no saben si decantarse por una taza de uno de sus pasajes literarios o directamente contar con su cara de intelectual desayunando todos los días, o por qué no, una frase de las que han hecho historia por parte de esos autores. ¿Y si pudieses tener incluso la portada de un libro plasmada en tu taza? Sería genial que pudieses disfrutar de ella en casa o incluso en la oficina.

Ahora bien, si hay algo que a nosotros nos entusiasma son las tazas que no contienen simplemente pasajes de autores o portadas de libros, sino aquellos a quienes nos gusta leer de vez en cuando nos gusta recordar sus beneficios y por qué esa lectura nos hace tan especiales, de ahí que nos decantemos por tazas que nos motivan a seguir con la lectura, con nuestro hobby favorito.

¿Te animas a descubrir todo lo que puedes encontrar en una taza de café, té o zumo por la mañana? Comparte tu pasión con los que te rodean y demuestra que eres diferente con una taza literaria.

Hoteles literarios, nos trasladamos a Nueva York


En el Espacio Lector Nobel nos encanta descubrir curiosidades de cualquier tema que tenga que ver con la literatura y en muchas ocasiones hemos enlazado otra de nuestras pasiones, el viajar con la pasión que todos compartimos, la lectura. De ahí nace la idea de descubriros lugares literarios y en muchas ocasiones, hoteles literarios, esta vez nos trasladamos a Nueva York a descubrir por qué el Library Hotel de Nueva York deja a muchos viajeros con más ganas de viajar y de leer.

El Library Hotel de Nueva York es el paraíso de cualquier lector al que le guste viajar. Una de las principales características de este hotel es poner al alcance de quienes duermen en sus habitaciones, un catálogo de hasta 6000 ejemplares. Lo que el Library Hotel consigue es que sus huéspedes no tengan la necesidad de cargar con su libro de cabecera en la maleta, pero además invita en cada uno de sus rincones a dedicarse a la lectura de manera relajada.

El enclave de este hotel, en pleno Midtown de Manhattan es incomparable, pero lo que a nosotros nos interesa realmente es lo que se esconde entre las paredes de este hotel neoyorkino. Ya en la recepción este hotel nos sorprende con una estantería de grandes dimensiones donde ofrecer los títulos más variados al viajero nada más entrar por la puerta. Pero además sus habitaciones están dotadas de espacios de luz natural o de luz artificial para que el viajero cansado del turismo ajetreado se decida relajar y disfrutar de un buen libro.

El Hotel Library nos sorprende con estanterías de diferentes dimensiones tanto en las habitaciones como en los pasillos del hotel, invitando a cada paso al lector viajero a pararse y dejarse llevar por las historias de una buena novela. Además, podemos contar con la posibilidad de elegir entre una de sus sesenta habitaciones temáticas, cada una ambientada de manera distinta a las demás, pero sin olvidar la razón de este hotel: los libros y la lectura.

Tres décadas para un best-seller


Hace unas semanas os hablábamos de los libros que se han escrito, podemos decir, en tiempo récord. Hoy volvemos a relacionar el tiempo y los libros, pero para conocer a qué edad escribieron algunos grandes autores sus best-sellers o sus obras maestras. ¿Has pensado alguna vez qué edad debe de tener una persona para escribir un libro que sea realmente revolucionario?

Consultando diversas fuentes, nos hemos sorprendido con algo realmente curioso y es que la edad de maduración de un libro suelen ser los treinta años del escritor. Son muchos los escritores famosos que han escrito sus grandes obras teniendo “treinta y algo” ¿casualidad? Quizás lo sea, pero a nosotros nos ha llamado realmente la atención.

  • Uno de los escritores que destaca en esta recopilación es Charles Dickens el cuál acercándose a esos treinta años de edad (teniendo 27), escribió Oliver Twist, una de sus grandes obras en 1839.
  • Otro de los autores elegidos es Stephen King llegando a los treinta años escribía El Resplandor, una de sus obras más sobresalientes, aunque muchos de vosotros nos diréis que hay otras más resaltables, pero lo cierto es que El resplandor fue una de las más laureadas por la crítica.
  • La autora de uno de los libros de fantasía más conocidos y leídos en todo el mundo, JK Rowling escribió la primera entrega de Harry Potter con treinta y tres años.
  • Y de una saga de magos, a una saga de vampiros, la escritora de Crepúsculo, Stephenie Meyer, consiguió terminar el primero de su saga teniendo treinta y cuatro años.
  • El escritor japonés Haruki Murakami, comenzó a escribir exactamente con treinta años, pero no fue hasta cumplir los treinta y seis cuando publicaría una de sus novelas más famosas, El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas.
  • Y echando la vista atrás, una autora sobresaliente en su tiempo y ahora, Jane Austen publicaba una de sus primeras obras de relieve, Orgullo y Prejuicio, con 38 años de edad.

¿Y tú? ¿Conoces algún libro que se escribiese teniendo su escritor treinta años?