¿Sabías que a través de los cuentos los niños pueden ser mejores personas?


En muchas ocasiones hemos hablado de la importancia de tener presente la lectura en la vida de los niños. Los beneficios de la lectura y de los libros son infinitos, por lo que es lógico que a través de los cuentos desde muy pequeños podamos inculcarles muchos de los valores que consideramos clave y más importantes para su desarrollo psicológico.

Los libros pueden conseguir que los niños se conviertan en mejores personas, aprendiendo valores como la tolerancia, la compasión, la solidaridad, compartiendo la alegría, la tristeza… Los niños pueden desarrollar su empatía a través de los personajes de los libros y desarrollar su sentido de la ética y de la moral. De esta manera, nos acercamos mucho a lo que se denomina la inteligencia emocional, porque es en esos momentos cuando los niños pueden desarrollar sus capacidades individuales, y tomar sus propias decisiones.

Pero, os estaréis preguntando qué papel tienen los libros en todo esto. Pues bien, los libros y los cuentos son magníficas oportunidades para hacer reflexionar y dialogar a los más pequeños, hacerles pensar a través de los personajes de los libros y cuestionarse porque el protagonista ha tomado esa decisión u otra. La parte crítica a fomentar y a interiorizar por los niños a través de la lectura se encuentra en los libros y en los cuentos, porque les ofrece información y les dan capacidad para tener su propio criterio.

En las librerías podemos encontrar mil opciones de cuentos para que los más pequeños de la casa aprendan y lo hagan de manera indirecta, divirtiéndose con la lectura pero también interiorizando conocimientos inmateriales que de otra manera sería muy complicado que les llegasen, porque al fin y al cabo los más pequeños se encuentran dentro viviendo prácticamente en una burbuja confortable y no se enfrentan a las realidades que podría entender a través de los cuentos y libros. El fomento de la lectura en etapas tempranas hace que el posible desarrollo de los pequeños sea mucho más positivo el día de mañana.

Libros electrónicos “anticuriosos”


Una vez nos hemos hecho a la idea de que en el mercado pueden haber tanto libros tradicionales como libros electrónicos, y que el boom que se suponía desterraría a los libros electrónicos está pasado, queremos analizar con vosotros una característica de los libros electrónicos que no nos termina de entusiasmar, pero por nuestro propio espíritu curioso.

Los libros electrónicos han sido criticados por muchas razones, porque no transmiten la misma calidez que un libro tradicional, o porque en ciertos casos la luminosidad de la pantalla no nos resulta cómoda, o simplemente porque hay quienes no se hacen a leer en la pantalla de un ordenador y siguen prefiriendo los libros tradicionales. Pero hoy, nosotros le hacemos una crítica que se puede suponer mínima, pero sin embargo a nosotros no nos entusiasma. Los libros electrónicos tienen una “protección anticuriosos”, porque viendo simplemente la cobertura del e-book no podeos interpretar de qué libro se trata y en muchas ocasiones ni si quiera tienen encabezado para poder fijarnos en el libro en el que está leyendo la persona que tenemos sentada al lado en el transporte público.

Para muchos de nosotros compartir nuestro espíritu de lectura es casi un placer y esperamos que en general el resto de lectores haga lo mismo y comparta con nosotros su entusiasmo por la lectura con simples gestos como leer en espacios públicos. Ahora bien, dentro de esa misma rutina, a quienes no estamos leyendo, nos gusta ver qué están leyendo los demás, sobre todo porque siempre estamos ávidos de consejos de lectura, incluso si estos son consejos indirectos (por simplemente tratarse del título de un libro que tiene otro lector).

Lo cierto es que para bien o para mal, los libros electrónicos nos protegen o nos impiden ser curiosos y guiarnos por las tendencias que otra gente lee o qué es lo que se lleva en el ámbito literario. Será cuestión de adaptarnos a esta nueva realidad, pero nosotros somos de los que seguimos prefiriendo saber qué es lo que lee ese chico o chica que se ha sentado en el banco de enfrente del parque.

Libro de la semana: Los años de peregrinación del chico sin color


El libro que hemos escogido como recomendación de esta semana, es un libro que nos llevará hacia un viaje interior, viajaremos con el personaje de este libro para entender sus propias razones, sus propias andanzas y su propia razón de ser. De vez en cuando necesitamos algunos de estos libros para tener un viaje interior propio y reflexionar, para encontrar el sentido de muchas cosas a través de la reacciones de los personajes que conocemos en las  páginas de los libros. Nuestro libro de la semana es: Los años de peregrinación del chico sin color.

El protagonista de este libro Haruki Murakami es un ingeniero de treinta y seis años. Es a él a quien acompañaremos a lo largo de toda esta historia para descubrir cómo en su infancia le gustaba sentarse en las estaciones de tren para ver pasar a la gente. Pero sin embargo, un suceso marcará su vida, muy solitaria tal vez. Con dieciséis años, nuestro protagonista sufre el rechazo de todo su grupo de amigos, sin una razón aparente y sin recibir explicaciones de sus amigos. Entender cómo le afectó este suceso le llevará a plantearse y a investigar el por qué.

Los años de peregrinación del chico sin color,  podremos hacer por tanto un viaje literal, en donde iremos desde Nagoya a Finlandia, pero también un viaje interior, porque intentará encontrar a todos los miembros de su grupo de amigos y pedir las explicaciones que nunca tuvo. Este episodio le llevó incluso a acariciar la idea del suicidio, por lo que nos encontramos con una historia que quizás removió demasiados sentimientos en su interior.

Murakami nunca nos defrauda con sus novelas, y en este caso en Los años de peregrinación del chico, nos encontraremos con la mejor versión de este autor tan laureado por la crítica y por los lectores. Un libro para disfrutar este fin de semana y que seguro encontrarás sin dificultad, un libro para presumir de su presencia en nuestras estanterías.

Mundo femenino que se subraya en los libros


Hoy 8 de marzo, como muchos de vosotros ya sabréis y si no deberíais saberlo, es el día internacional de la mujer trabajadora. Nosotros queremos celebrarlo leyendo, y podríamos celebrarlo simplemente leyendo libros escritos por autoras para darle un poco de impulso a su carrera que en ocasiones se ha visto menoscabada por el hecho de ser mujeres. Pero no, nosotros vamos a dar un paso más allá y vamos a celebrar el día de la mujer trabajadora leyendo recomendando libros feministas. De ahí que nos podamos encontrar con el mundo femenino que se subraya en los libros.

Los libros nos enseñan y es necesario encontrarnos con ideas de todo tipo en los libros, el feminismo se plasma a través de muchas autoras como signo de rebeldía ante la cultura en la que vivimos, ante las desigualdades que existen entre hombres y  mujerespor una forma de pensar de la que no podemos escapar. Esto en muchos casos es lo que encontraremos en los libros feministas, por lo que celebrar el día de la mujer leyendo, regalando y compartiendo este tipo de libros puede hacer que cambiemos de perspectiva.

  • Una habitación propia, es uno de los libros feministas que os queremos recomendar. Fue escrito por VirginiaWoolf y toca uno de los temas que últimamente rondan tanto el ámbito literario, el papel de la mujer en la tradición literaria, un ámbito de hombres.
  • Teoría de King Kong, de VirginieDespentes, aunque pueda no parecerlo por su título, nos encontramos ante un libro feminista. Nos habla sobre la violación, la prostitución y la pornografía, una nueva perspectiva de los modelos y roles de género.
  • Diferencias, un título tan simple como este nos lleva a pensar y reflexionar sobre muchas cosas, pero en realidad TeresadeLauretis ahonda aún más en el discurso feminista porque llega a criticarlo. Si ya estáis adelantados y queréis conocer más, este puede ser un buen título.

Nosotros vamos a empaparnos de estos títulos y a bucear en sus páginas, pero a vosotros os dejamos aconsejar por los libreros porque sin duda ellos podrán haceros muchas más recomendaciones.

Leer, ¿en el baño?


Los hábitos de lectura pueden ser muy variopintos, y estos hábitos están relacionados directamente con la rutina de cada persona, por eso no es de extrañar que encontremos gente que lea en el transporte público, encuentre un hueco para leer en casa antes de dormir, o sin embargo tengan que aprovechar cualquier momento y leer en el baño.

Cuando hablamos de leer en el baño, no nos referimos concretamente a leer cualquier cosa, porque todos en más de una ocasión hemos acudido a lo primero que tenemos a mano, véase la etiqueta del champú, el modo de uso de la espuma de afeitar, o incluso los ingredientes del jabón de manos. No, leer en el baño es más que eso. Porque nos referimos concretamente a leer novelas, leer libros en el baño, es decir, llevarte adrede un libro al baño.

Las razones por las que algunos de nosotros leemos en el baño pueden ser muy variadas, o bien porque es el único sitio donde encontramos realmente tranquilidad sabiendo que nadie nos va a interrumpir ni molestar, o bien porque es uno de los momentos de nuestro día a día donde podemos sentarnos tranquilamente sin tener que hacer otra cosa después y sabemos que estaremos parados, o quizás simplemente porque nos gusta aprovechar hasta el último minuto de nuestro tiempo leyendo, aunque sea en el baño.

Lo cierto es que en la actualidad, como en muchas otras facetas de nuestra vida, los smartphones están muy presentes, y el hueco que teníamos para leer en el baño también ha sido ocupado por nuestros teléfonos móviles, al leer la prensa, entrar en redes sociales o interactuar con los demás por las aplicaciones de mensajería instantánea.

Lo cierto es que hay estudios que determinan que exactamente leer en el baño no es del todo recomendable, porque nuestro tiempo sentados en la taza del baño se alarga y eso puede ser un motivo para la aparición de por ejemplo almorranas. Así que como todo en esta vida, hay que hacerlo con mesura.

Acercando cultura, librero de profesión


Muchos de nosotros, como amantes de la lectura hemos soñado en alguna ocasión con ser libreros ¿pero por qué? ¿Creemos que de esa manera podríamos estar más cerca de los libros de lo que ya lo hacemos en nuestro día a día? En alguna ocasión hemos hablado de iniciativas que hacen que podamos ser libreros de profesión durante algunos días, pero a día de hoy ¿qué representan para nosotros los libreros?

Los libreros más allá de ser una profesión a la que nos gustaría poder llegar en algún momento de nuestra vida, una profesión muy envidiada por la gente, son concretamente auténticos facilitadores de cultura. Se puede considerar que la profesión de librero es una de las más envidiadas por aquello que transmite, por lo que trata todos los días. Por supuesto los libreros, en muchos casos, tienen que ser capaces de llevar un libro de contabilidad, hacer inventarios, tener un orden concreto, pero sobre todo tienen que saber de literatura y de libros, y saber recomendarlos.

De esta manera, los libreros acercan la cultura en su día a día. En ocasiones lo hacen a través de los libros simplemente poniéndolos a nuestra disposición, pero también a través de actividades como cuentacuentos, ciclos de lectura o firma de libros, que hacen que grandes y pequeños puedan conocer de los beneficios de los libros y disfrutar de ellos fácilmente. De ahí que la profesión de librero en ocasiones también requiera de dotes de organizador de eventos e incluso de relaciones públicas.

Los libreros en España, como tantas otras profesiones se han enfrentado en estos años pasados a una situación que sin duda se podría considerar adversa, pero sin embargo la lectura sigue en auge en todas sus modalidades. Dicen que los españoles no son tan lectores como en otros países pero sin embargo regalar libros a día de hoy sigue siendo un gran acierto, tanto o más si contamos con el consejo de los libreros, sobre las últimas novedades, o sobre los gustos de lectura de esa persona a la que queremos regalar.

Libro de la semana: Ese instante de felicidad


Ya estamos a viernes, ¿cómo de larga te ha resultado la semana? Ya puedes dedicarte a lo que más te gusta, a leer. Por eso hoy te traemos nuestra recomendación de la semana, una novela que te emocionará y te enganchará a parte iguales, porque aunque parece que se trata de una historia sin nada con lo que sorprendernos, sin duda nos dejará enganchados hasta la última página, se trata de la novela Ese instante de felicidad.

Nuestro protagonista tienen un escenario muy complicado ante sí, se encuentra en una situación difícil porque su novia le ha dejado hace poco, pero además se ha de hacer cargo de su familia ya que su padre falleció. Su madre, su hermana y el novio de su hermana parecen demasiados ingredientes para su vida, en la que además no le sobra el tiempo porque se dedica íntegramente a trabajar, tanto por las mañanas en un trabajo como por las tardes. Sin embargo nuestro protagonista conoce, junto con su mejor amigo a un par de chicas.

Hasta ahí, como vemos, la historia de Ese instante de felicidad, parece no tener mayor aliciente, pero sin embargo aunque nuestro protagonista comience a enamorarse de una de estas chicas, no tendrá todas consigo porque en un momento dado la chica por la que se está empezando a interesar desaparecerá sin dejar rastro. ¿Qué ha pasado? ¿Dónde está esta chica? ¿Por qué desaparece precisamente cuando él empieza a interesarse por ella?

Precisamente este salto en la historia es lo que nos hará mantenernos en vilo durante toda nuestra lectura, aprovechando casi cualquier momento para reengancharnos, porque querremos saber dónde y por qué ha ocurrido esto y por supuesto por qué precisamente a él. Dicen que teniendo mala suerte solo atraes a la mala suerte, pero ¿dónde ha ido esta chica? En Ese instante de felicidad, entenderemos el sentido de su título y disfrutaremos de una novela que nos podrá traslada hasta Roma. ¿Te has decidido a correr a tu librería más cercana a hacerte con Ese instante de felicidad?

Máquinas expendedoras ¿de libros?


A día de hoy existen máquinas expendedoras de casi cualquier cosa, encontramos este tipo de máquinas prácticamente en cualquier lugar público. Tenemos en los bares, en los baños públicos, en las estaciones, en nuestro lugar de trabajo… Pero lo que nos llama realmente la atención es que puedan existir máquinas expendedoras incluso de libros porque para muchos de nosotros, amantes de la lectura, leer es sin duda una necesidad, pero ¿tan apremiante puede ser? Las máquinas expendedoras de libros pueden ser de dos tipos. Por un lado encontramos las máquinas que venden esos libros y por otro las máquinas que están asociadas a servicios de biblioteca.

Las máquinas expendedoras que venden libros las podemos encontrar en sitios estratégicos. Sería extraño encontrar una máquina de estas características simplemente en un bar o en un centro comercial donde puedes directamente adquirir libros, pero sin embargo, pensemos en una máquina de estas características en una estación de autobuses o de tren, o incluso en un aeropuerto como si pudieses comprarte una botella de agua. En un momento dado nos puede venir tan bien un libro como un refresco, porque esas horas muertas que parecen interminables en cualquier terminal o viajando pueden ser mucho más amenas aunque se te haya olvidado el libro en casa.

Por su parte, las máquinas expendedoras asociadas a ciertas bibliotecas son iniciativas que surgen para fomentar la lectura y poner al alcance de casi cualquier persona los libros. Teniendo disponible la posibilidad de préstamo de un libro e incluso la rápida devolución, muchos que apenas tienen tiempo para plantearse recoger y devolver un libro.

Como vemos, cada vez más iniciativas en torno a la lectura van surgiendo. Se demuestra y se remarca la importancia de la lectura en nuestro día a día. Con ideas como estas máquinas expendedoras, seguro nos hacen más fácil una de nuestras actividades favoritas como buenos amantes de la lectura que somos. ¿Y tú, te has cruzado ya con alguna máquina expendedora de estas características?

Personajes clave en la literatura que no estaban dentro de las novelas


Los personajes clave de la literatura universal que no encontramos dentro de las novelas ¿os imagináis de qué hablamos? Como buenos amantes de la literatura y de la lectura, muchos de vosotros os imagináis de qué hablamos si os decimos que detrás de cada historia y novela hay más personajes que los que simplemente aparecen en esa historia, personajes que acompañan a los autores de los libros, a los escritores en su día a día y que en muchas ocasiones quizás no hayan sido fuente de inspiración, pero tal vez sí la razón por la que esos escritores podían trabajar en su día a día.

Sin duda, muchos de vosotros ya os estáis imaginando a grandes nombres de la literatura asistidos por determinadas personas y que sin ellos no podrían haber sacado su trabajo a flote. Nosotros no pretendemos quitar mérito a los grandes autores, pero sí queremos subrayar el papel que esos personajes olvidados tuvieron en su vida y su importancia, porque sin ellos, nosotros no podríamos tener y disfrutar hoy día, muchas de las obras cumbre de la literatura.

Entre estos personajes secundarios, destacan por ejemplo esos personajes que iban siempre detrás de Goethe, apuntando lo que este decía en todo momento. Sin duda, muchos de sus pensamientos se hubiesen perdido de no ser por estos pequeños escribanos que lo seguían a todas partes. Y en este caso, como en tantas ocasiones ocurre, las esposas también son grandes olvidadas, por ejemplo encontramos a la esposa de Nabokov, la cual salvó de las llamas una de sus obras más importantes, la aclamada Lolita. Y en el caso de Dostoyevsky, este seguramente no podría haberse dedicado a la literatura, si su segunda esposa no hubiese saldado muchas de sus deudas.

La historia en ocasiones nos cuenta la vida de los grandes vencedores, pero cómo estos vencieron también resulta clave y de gran relevancia para entender cómo estos vivieron su vida. Se podría decir que estos personajes que apoyan la obra de los grandes escritores son como la cara B de los lienzos ¿qué pensáis?

Los escritores y el exilio


Hoy domingo, nos queremos centrar en un ámbito de la literatura que ha marcado una época en muchos escenarios del mundo, unas razones que han llevado a que el exilio fuese la única opción para ciertos escritores, no solo de seguir escribiendo, sino incluso de seguir viviendo. Tan extendida ha sido esta forma de vivir que encontramos escritores emigrados en casi todos los rincones del mundo.

El exilio siempre ha sido motivado por razones políticas o culturales y encontramos ejemplos de escritores exiliados desde España a Latinoamérica tras la Guerra Civil española, viéndose obligados a emigrar, a dejar sus modos de vida, sus familias y amigos por sus pensamientos y por su forma de ver el mundo, siendo contrarios precisamente al régimen que se instauró tras la guerra. Ese mismo caso fue el de los escritores que también tuvieron que emigrar de Latinoamerica hacia otros países, grandes escritores que debieron abandonar sus raíces.

Pero no solo el caso de España hizo que un gran número de intelectuales y entre ellos escritores tuviesen que cambiar de país. El caso de los escritores que dejaron Alemania durante el período nazi, nos lleva también a una larga lista de nombres de autores que debieron de huir esta vez no solo por defender ideas contrarias al régimen instaurado sino también por ser judíos.

Para ciertos autores, este exilio significó cambiar totalmente la forma de vivir, la forma de entender la vida, eran tantos los sentimientos de anhelo que tenían que todas sus obras se ven impregnadas de esta realidad, de esta añoranza por la madre patria y de la imposibilidad de volver a pisar la tierra que los vio nacer.

Dicen que los olores, el color del cielo, las rutinas e incluso la forma de ser de las personas son detalles nimios que no solemos valorar, pero que aquellos que han de escapar de su propio país para no sufrir la represión en su propia persona, son los detalles que más se añoran y se echan de menos cuando se emigra siendo un escritor exiliado.